Carolina Marín, recibe este martes en Huelva, su ciudad natal, un homenaje.
Carolina Marín, recibe este martes en Huelva, su ciudad natal, un homenaje. EFE/ Alberto Di´az

Carolina Marín asegura que retirarse ha sido «la decisión más difícil» de su vida

Huelva (EFE).- La ya exjugadora de bádminton Carolina Marín ha manifestado este martes en Huelva que retirarse ha sido «la decisión más difícil» de su vida, pero que también ha sido «la mejor».

La onubense ha reconocido ante los medios en una conferencia de prensa tras un encuentro con niños en el Pabellón Diego Lobato de Huelva, donde comenzó a jugar, que tomar esta decisión ha sido «complicado y difícil», pero la resolución ha sido «muy pensada y meditada».

También ha compartido que intentó llegar en buenas condiciones para competir en el Campeonato de Europa Huelva 2026 que empezó el lunes, donde buscaba poner el broche a su carrera sobre la pista, aunque finalmente no haya podido ser.

Al respecto, ha señalado que ha «arriesgado y puesto en peligro la rodilla cuando el año pasado en abril» volvió a coger una raqueta tras romperse «nuevamente la rodilla en París».

«Desde entonces me he ido controlando mucho y he ido viendo cómo la rodilla respondía tras día», ha apuntado la volantista, quien ha agregado que «no ha sido una locura total, pero vuelves a poner en peligro tu cuerpo y no sabes cómo va a responder».

«Lo he querido intentar hasta el final», ha insistido Marín, que ha reconocido que hace dos meses, cuando tuvo que volver a pasar por quirófano por un problema de menisco interno, sí vio «que ya tenía que ponerlo todo en una balanza» pero que prioriza «la salud, que es lo más importante y lo que va a quedar para el resto de la vida».

La campeona olímpica y tres veces del mundo ha resaltado que tiene una vinculación de 24 años con el bádminton y que ha «exprimido» su «cuerpo hasta más allá de lo que podía imaginar», por lo que se va «satisfecha y tranquila».

Ser realista

Ha manifestado que quiere seguir vinculada al deporte y devolverle «todo» lo que le ha dado. No obstante, ha reflejado que tiene «limitaciones» y que tiene «que ser realista».

«El cirujano, en la última intervención, me dijo que cuanto menos impacto tengan las rodillas mejor, porque tengo la zona del cartílago muy desgastada», ha explicado, por lo que ha revelado que puede «correr para coger el autobús», pero para actividades aeróbicas «es mejor subirse a una bicicleta y evitar el impacto».

Carolina Marín, recibe este martes en Huelva, su ciudad natal, un homenaje.
Carolina Marín, recibe este martes en Huelva, su ciudad natal, un homenaje. EFE/ Alberto Di´az

Ha recordado que «al final son tres operaciones en la rodilla derecha» y que ha «preguntado qué es» lo que puede «hacer y lo que no para tener más o menos cuidado».

También ha reconocido que no tiene «flexión máxima de la rodilla», pero también ha dicho que no la necesita «porque es peor para los meniscos».

«Mientras pueda caminar, para mí eso ya es vida y salud», subrayó”.

Carolina Marín sobre su futuro

Carolina Marín ha manifestado sobre su futuro que tiene claro que no se puede «desvincular de una vida de 24 años» en su deporte, al que tratará de devolver «todo» lo que le «ha dado en estos años».

La ya exdeportista onubense, piensa en «ayudar a los demás» en el mundo del bádminton ya sea «con charlas y otros proyectos», a los que ya está abierta.

“Me emociona mucho el poder haber visibilizado el bádminton», ha expresado Marín, que también ha comentado que «todavía quedan muchas cosas por hacer para conseguir más licencias por parte de la Federación Española y dando más promoción y una buena formación de entrenadores para que salgan buenos jugadores”.

En esta línea, ha expresado que se siente «muy orgullosa» de todo lo conseguido y ha recordado que cuando tenía 8 años ella no sabía lo que era el bádminton y ahora «todo el mundo lo conoce» y lo ha «podido poner en boca de los españoles y eso es de lo que más orgullosa» se puede sentir”.

Ha valorado que el bádminton ha crecido “mucho, afortunadamente”. Ha resaltado que “en Huelva se juegan en muchos pueblos», algo que cuando se inició era «impensable». Ha apuntado que este lunes un niño de una aldea de Ciudad Real le dijo que jugaba al bádminton con 10 amigos y que le hizo «muchísima ilusión».

Carolina Marín, campeona olímpica de bádminton en Rio de Janeiro 2026, hoy en una rueda de prensa en Huelva.
Carolina Marín, campeona olímpica de bádminton en Rio de Janeiro 2026, hoy en una rueda de prensa en Huelva. EFE/ Alberto Di´az

Sobre su futuro más inmediato, Marín ha comentado que le encantaría “principalmente» poder disfrutar de su familia, estar «más tiempo en Huelva» y darle prioridad a lo que le vaya pidiendo su cuerpo, que ha creído que será «desconectar mucho y disfrutar de la vida, la familia y los amigos».

Ha asegurado que Huelva le «ha dado la vida, todo», su infancia y también la oportunidad de marcharse al Centro del Alto Rendimiento (CAR) de Madrid con 14 años. «Me siento muy orgullosa de mi ciudad. Cada vez que tenía unos días siempre he intentado venir a mi casa. Es mi paraíso, mi desconexión, mi familia. Aquí lo tengo todo”, ha resaltado.

Por eso, para este Europeo, ha asegurado que de Huelva no espera nada. «Estoy muy agradecida de poder estar aquí y de todo el cariño y apoyo que recibo de la gente». Ha señalado para ella ha sido «abrumador» cuando ha salido a pasear por Huelva en silla de ruedas, recién operada y «la gente se acerca y te da las gracias por tus valores”.

«No hay secreto ni clave es trabajo, trabajo y trabajo»

En cuanto a la mala fortuna que haya podido tener, ha declarado que no cree en la suerte, que cree «en lo que se trabaja. «Si no me hubiera lesionado nunca se sabe que lo que hubiera podido pasar. Hubiera conseguido más cosas o no. Al fin y al cabo no hay secreto ni clave, es trabajo, trabajo y trabajo”.

«Yo no tenía talento. Con 9 años era muy mala. En mi caso ha habido un 20 por ciento de talento y un 80 por ciento de trabajo. Esa autoexigencia, siempre bien llevada, es donde un deportista se puede ir más allá de su propio límite y conseguir cosas que serían inalcanzables”, ha subrayado.

También ha valorado que las lesiones le han enseñado cosas. «De París no me traje una medalla pero sí una cosa que no me imaginaba y es el cariño de tanta gente, de toda la sociedad española y del mundo y esa es una medalla que se guarda en el corazón y es muy bonito”, ha relatado.