conferencia de prensa durante la 146.ª Sesión del Comité Olímpico Internacional (COI) en Lausana
Conferencia de prensa durante la 146.ª Sesión del Comité Olímpico Internacional (COI) en Lausana. EFE/EPA/Cyril Zingaro

El esquí de montaña volverá a ser olímpico en Los Alpes Franceses 2030

Redacción deportes (EFE).- El esquí de montaña ha sido aprobado como deporte adicional para los Juegos Olímpicos de Invierno de Los Alpes Franceses 2030 en la 146ª Sesión del COI, que se está celebrando este jueves en Lausana (Suiza).

Los organizadores de los Juegos propusieron incluir cinco eventos de esquí de montaña en dos disciplinas, aunque la concreción de los programas de las mismas y prueba, así como las cuotas de atletas, se espera que sea aprobada por el Comité Ejecutivo del COI en las próximas semanas.

Milán-Cortina

En principio el programa incluirá las pruebas individuales, junto con el esprint y el relevo mixto, que debutaron como deporte olímpico en los Juegos de Milán-Cortina celebrados el pasado mes de febrero y fue propuesto por el Comité organizador de la cita olímpica de 2030 por su identidad alpina, su atractivo para el público juvenil y el uso de sedes ya existentes.

La suiza Regula Meier, presidenta de la Federación Internacional, indicó que «Milán-Cortina 2026 mostró que el esquí de montaña pertenece a los Juegos Olímpicos de Iniverno» y que la próxima edición es «una oportunidad de aprovechar ese hito y mostrar aún más lo que hace que nuestro deporte sea tan especial».

El COI destaca el modelo multirregional de Milán Cortina

Además, el COI hizo público su Informe Final sobre los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina 2026, en el que destaca el éxito y el impacto de su modelo de organización multirregional y lo propone como ejemplo a seguir con vistas a las grandes citas olímpicas que se celebren en el futuro.

El informe destaca los logros clave y las consideraciones para la organización de futuros Juegos Olímpicos de Invierno y tiene como propósito que sirvan de base para la planificación y la toma de decisiones de los futuros países anfitriones.

Una de las principales conclusiones que se desprenden del informe es la «eficaz distribución» de los Juegos en múltiples zonas del norte de Italia, aprovechando la infraestructura existente, la experiencia local y las identidades regionales, al tiempo que se crea «una experiencia olímpica distintiva marcada tanto por Milán como por las regiones alpinas».