‘O Rei’ Pelé recibe el último adiós y su leyenda queda grabada en la historia

Santos (Brasil), (EFE).- Una despedida a la altura de un rey. Pelé ya descansa en paz. El astro brasileño dio este martes su último paseo por las calles de Santos, en medio de la fiesta de una multitud que cantó y lloró hasta la sepultura de su mayor ídolo.

Miles de personas, aficionadas al fútbol y otras no tanto, quisieron despedirse del, para muchos, mejor futbolista de todos los tiempos, el único que ha conquistado tres mundiales: Edson Arantes do Nascimento ‘Pelé’ (1940-2022).

Entierro en la intimidad

Fotografía tomada con un drone que muestra el ataúd del exfutbolista Pelé, llegando en el cemetério Memorial Necrópoles Ecumenico, en la ciudad de Santos, Sao Paulo (Brasil). EFE/ Antonio Lacerda

Sobre las 14.00 hora local, el cortejo llegó a su destino: el Memorial Necrópolis Ecuménica, el cementerio vertical que parece un bloque de apartamentos de playa con vistas a Vila Belmiro.

Allí, los bomberos bajaron el féretro del camión y los ocho cadetes de la Policía Militar lo volvieron a cargar a hombros hasta el interior del recinto, entre los acordes lánguidos de corneta.

El entierro se produjo en la más estricta intimidad, aunque su nicho seguramente se abra al público próximamente para que Brasil pueda venerar el legado de su «rey» por siempre.

Conmoción en la casa de la madre de Pelé

Fotografía que muestra al camión de bomberos que transporta el féretro con el cuerpo de la leyenda del fútbol Edson Arantes do Nascimento ‘Pelé. EFE/ Guilherme Dionizio

El momento más conmovedor fue cuando el cortejo pasó por delante de la casa de la madre de Pelé, Celeste Arantes, que en noviembre pasado cumplió 100 años de edad.

Su estado de salud es delicado. Los familiares dijeron al sacerdote que ofició la misa de Vila Belmiro que sabe «más o menos» de la muerte de su hijo.

En el balcón de la residencia, situada en el Canal 6 de Santos, esperaban parientes y amigos de Pelé, entre ellos su hermana, Maria Lúcia Nascimento. Cientos de hinchas también se arremolinaron alrededor de la casa bajo un calor asfixiante.

230.000 aficionados acompañaron a Pelé

La capilla ardiente de Pelé, fallecido el pasado jueves a los 82 años, finalizó tras la visita de 230.000 aficionados, según cálculos del club Santos.

El velatorio montado sobre el césped del estadio Vila Belmiro, casa del Santos, donde el legendario delantero brasileño se convirtió en un icono mundial, ha estado abierto al público durante 24 horas y recibió la visita de autoridades y miles de aficionados.

Miles de aficionados también han querido despedirse de su mayor ídolo, formando filas kilométricas de hasta tres horas para acceder al estadio.

Miles de aficionados siguen despidiéndose de Pelé de madrugada
Fotografía con dron del velorio de la leyenda del fútbol Pelé, en el estadio de Vila Belmiro en la ciudad de Santos. EFE/Antonio Lacerda

El féretro abierto con los restos mortales del triple campeón mundial, arropado con una bandera del Santos y otra de Brasil, y rodeado de coronas de flores, estuvo escoltado en todo momento por cadetes de la Escuela de Barro Branco de la Policía Militar de Sao Paulo.

Altos honores para despedir a ‘O Rei’, considerado por muchos el mejor futbolista de todos los tiempos. Las gradas de Vila Belmiro han estado ocupadas por pancartas gigantes de «Viva O Rei», «Pelé 82 años», «Camisa 10 del Santos» o «El único que paró una guerra».

Lula, presente

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, visitó este martes el velatorio de Pelé, fallecido el jueves pasado a los 82 años, para rendir homenaje al exfutbolista brasileño en el estadio Vila Belmiro, en Santos.

El dirigente progresista, de 77 años y gran aficionado del fútbol, se acercó a la cancha del Santos, el club donde Pelé saltó al estrellato mundial, dos días después de asumir la jefatura del Estado por tercera vez, y permaneció cerca de media hora para los actos religiosos.

Lula rinde homenaje a Pelé en la capilla ardiente de Vila Belmiro
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, visitó este martes el velatorio de Pelé. EFE/ Sebastiao Moreira

Trajeado y acompañado de la primera dama, Rosângela «Janja» da Silva, el antiguo metalúrgico entró al velatorio, donde esperaban familiares y amigos, y mientras transitaban por un costado de la carpa aficionados brasileños.

Acto seguido, comenzó una ceremonia católica. Un sacerdote pronunció una oración para que el alma de Pelé «nada sufra» y ponga rumbo a la «vida inmortal en el reino eterno». «Señor, dale felicidad, luz y paz», afirmó el padre durante el acto religioso.

«La muerte llega para todo el mundo, para los reyes también», manifestó.