Santa Cruz de Tenerife, 15 dic (EFE).- El obispo de Tenerife, Eloy Santiago, ha afirmado este lunes que el Obispado tiene “claramente contabilizadas” las herencias y donaciones que recibe, así como sus bienes inmuebles, y ha destacado la voluntad de la Iglesia de ponerlos al servicio de la sociedad, aunque ha advertido de las limitaciones que impone el estado de conservación del patrimonio.
En respuesta a una pregunta sobre la posible disponibilidad de inmuebles para uso residencial, especialmente en La Laguna y para estudiantes universitarios, el obispo ha explicado en declaraciones a los medios de comunicación que “cuando se perciben herencias, donaciones, todo eso está claramente contabilizado” y ha recordado que existe “una ley de transparencia que informa de todas las cuestiones”.
Ha indicado que las donaciones en vida “han disminuido notoriamente” y ha señalado que los bienes inmuebles y espacios del Obispado están “evidentemente catalogados” y que se mantiene un diálogo con la Universidad de La Laguna, que ha manifestado su interés en algunos de ellos.
No obstante, ha aclarado que varios edificios “están en mal estado y necesitan arreglo”, aunque ha apuntado que algunos espacios de residencia interna de la Iglesia podrían habilitarse “puntualmente, por periodos cortos”.
Ha añadido que el seminario diocesano fue cedido gratuitamente al Gobierno de Canarias para la emergencia migratoria y que actualmente está ocupado y gestionado por una ONG independiente, además de recordar que algunas viviendas se alquilan a “precio social” y que otros espacios están en manos de Cáritas y fundaciones.
“Intentamos poner nuestros bienes al servicio de la Iglesia y de la sociedad en la medida de lo posible, aunque el mantenimiento del patrimonio antiguo supone un esfuerzo muy grande”, ha afirmado
Sobre la existencia de un inventario detallado, el obispo ha indicado que “hay información por escrito”, aunque reconoció que, al ser nuevo en el cargo, no conoce todos los edificios.
En este sentido, ha citado algunos inmuebles concretos, como un edificio en la calle Anchieta, en La Laguna; otro en Buenavista del Norte y otros espacios en diálogo con entidades como San Juan de Dios y Restituciones.
“No se puede hablar de una cantidad ingente de edificios”, ha concluido, aunque ha reiterado que “por parte del Obispado existe el deseo de poner los bienes al servicio de los demás”.










