Lisa Cook (i), gobernadora de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) y su abogado, Abbe Lowell (d), salen del Tribunal Supremo, este 21 de enero de 2026, en Washington. EFE/Will Oliver

El Supremo se muestra escéptico ante los argumentos de Trump para despedir a una gobernadora de la Reserva Federal

Washington (EFE).- El Tribunal Supremo de EE.UU. se mostró escéptico este miércoles ante los argumentos de la Administración del presidente Donald Trump sobre la legalidad del despido de la gobernadora de la Reserva Federal, Lisa Cook, lo que apunta a un posible giro en la posición de la mayoría conservadora de la corte, considerada generalmente cercana al republicano.

Además de Cook, a la audiencia de unas dos horas asistieron el actual presidente de la Fed, Jerome Powell, y uno de sus antecesores, Ben Bernanke, apariciones que demuestran la importancia del caso, donde está en juego la independencia del banco central.

La audiencia se centró en los poderes de Trump para destituir a la economista, a quien el mandatario despidió a finales de agosto pasado alegando su implicación en un posible fraude hipotecario al declarar dos viviendas diferentes como su residencia principal, algo que ella niega y por lo que no ha sido acusada formalmente.

Casi todos los jueces del Alto Tribunal, donde priman los conservadores por seis magistrados frente a tres, demostraron su escepticismo con preguntas al procurador general, D. John Sauer, quien insistió en que el presunto fraude hipotecario de Cook cumple con los requisitos legales para su destitución, por lo que Trump no confía en su capacidad para seguir en el cargo.

Sauer también afirmó que los tribunales no tienen autoridad para revisar una decisión ejecutiva del presidente.

Un caso clave para la Reserva Federal

El magistrado conservador Brett Kavanaugh advirtió al procurador del Gobierno que «lo que se siembra, se cosecha», al señalar que esto puede sentar un precedente donde un presidente estadounidense pueda destituir a un gobernador designado por su antecesor de otro partido.

Amy Coney Barrett, otra jueza conservadora del Supremo, mostró su aparente desacuerdo con la postura de la Administración Trump con que Cook no necesitaba una vista para responder a las acusaciones en su contra. «¿Por qué le teme a una audiencia?», cuestionó la jueza.

El Tribunal Supremo de EE.UU. escucha argumentos sobre el despido de Trump a gobernadora de la Reserva Federal
Una persona camina frente al Tribunal Supremo de Estados Unidos, donde este 21 de enero de 2026 se discute sobre el despido de Lisa Cook (i), gobernadora de la Reserva Federal (Fed), en Washington. EFE/Will Oliver

A pesar de que el tono de las preguntas a Sauer pareció ser más agresivo, los magistrados también cuestionaron al abogado de Cook, Paul D. Clement, al que trasladaron sus reservas sobre cómo los tribunales menores resolvieron el caso.

El caso del despido de la economista se incluye en la continua presión ejercida por Trump desde su regreso al poder sobre el banco central y específicamente sobre su presidente, Jerome Powell, al que ha pedido insistentemente un recorte más agresivo de tipos e incluso ha llegado a ofender llamándolo «cretino».

El propio Powell anunció la semana pasada que es objeto de una investigación federal iniciada por el Departamento de Justicia por su testimonio ante el Congreso sobre la renovación multimillonaria de la sede del banco central.

El Tribunal Supremo aceptó celebrar una audiencia después de que la Administración hiciera una petición por vía urgente para tratar de hacer efectivo el despido de Cook, que sigue en su puesto después de que un alto tribunal dejara sin efecto la orden de Trump hasta que se emitiera una decisión final.

Un mensaje a la distancia

Si Trump logra despedir a la economista, sería la primera vez en los más de 100 años de historia de la Fed que un presidente estadounidense destituye a un miembro de la Junta de Gobernadores de la entidad, cuya independencia para tomar decisiones es crucial para su funcionamiento cabal, según insiste Powell.

La Ley de la Reserva Federal de 1935 impide a un mandatario destituir a cualquier miembro de la Junta de la Fed, salvo «con causa justificada», lo que generalmente se interpreta como negligencia o malversación en el cargo. Esto garantiza la protección contra injerencias y la politización de las decisiones de política monetaria.

El cese de la gobernadora permitiría a Trump nombrar un nuevo miembro del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC), con derecho a voto en materia de política monetaria.

En su intervención este miércoles en el Foro Económico Mundial de Davos, Trump volvió a cargar contra el presidente de la Fed, al que ha apodado ‘Tardón’, por su cautela en bajar las tasas de interés.

«Siempre va demasiado tarde con las tasas de interés (…). Así que vamos a tener a alguien excelente y esperamos que haga un buen trabajo», dijo en referencia a la candidatura que presentará para la presidencia de la Fed una vez que Powell termine su mandato en mayo.