Madrid (EFE).- La industria automovilística española cree que Europa debe intensificar su ritmo en la carrera por el vehículo eléctrico ya que dominará el futuro «porque China lo ha querido así», y considera que no es cuestión de evitar que el inversor extranjero invierta en la región, sino de jugar «en las mismas condiciones».
«Que vengan, que generen empleo, propiedad intelectual y que todo se quede en Europa», ha dicho el presidente de la patronal de fabricantes de automóviles Anfac, Josep María Recasens, que ha avisado de que lo que se juega el Viejo Continente no es vender vehículos, sino su cadena de suministros y la fabricación de automóviles.
«Si no entendemos esto es que nos da igual dónde se hacen los coches», ha proseguido el también presidente de Renault Group España, que entiende que, en ese caso, los europeos deberían preguntarse, dentro de unos años, cuál ha sido su nivel de responsabilidad para que una industria «líder y única que ha generado progreso y bienestar desaparezca».
El eléctrico, la solución de China
Desde su punto de vista, Europa va perdiendo esta carrera «por goleada» si se compara con lo que está ocurriendo en China, donde han visto que el vehículo eléctrico es la solución a dos cuestiones.
La primera, a su histórico problema climático, ya que esta tecnología «mejora la calidad del aire», y la segunda, a su falta de dominio del motor de combustión. Sin embargo, ahora «han entrado en la ‘Champions League’ en el sector de la automoción», mientras que el Viejo Continente se lo va pensando.

En términos similares se ha pronunciado el presidente de la Asociación Española de Proveedores de Automoción (Sernauto), Javier Pujol, que se ha remontado a los años 70 y 80 del siglo pasado, cuando China atrajo inversión extranjera, especialmente europea y alemana.
«Aprendieron porque nosotros cedimos esta tecnología», ha añadido Pujol, que entiende que Europa debe pedir «reciprocidad».
A su modo de ver, «no vale la inversión extranjera china si no hay una serie de condiciones», y es que «si ellos quieren al consumidor europeo, han de generar riqueza» en la región.
Ya sucedió a la inversa. «Ellos nos lo exigieron a nosotros. Consumidores por intercambio tecnológico», ha recalcado el presidente de Sernauto, que no ve al gigante asiático como una amenaza sino como una oportunidad si se trabaja codo a codo con ellos.
No va de proteccionismo
«No va de proteccionismo, sino de jugar en las mismas condiciones. No de evitar que el inversor extranjero invierta en Europa», ha coincidido el presidente de Anfac, que ha defendido que si la región no participa en esta nueva ola -en alusión a la electrificación-, se quedará aclarado en un ecosistema que «va a desaparecer».
«Que vengan, nos enseñen, nos formen, inviertan y que la propiedad intelectual se quede en casa», ha apuntado Recasens sobre la competencia de China, al tiempo que ha invitado a aprovechar la gran ventaja competitiva de España, las renovables.