Madrid, (EFE).- La industria agroalimentaria ha advertido este lunes de la subida «inmediata» de los costes tras el ataque de Estados Unidos e Israel a Irán y la respuesta del país persa y ha reclamado apoyo al Gobierno frente al impacto del conflicto en Oriente Medio.
Las patronales de la industria alimentaria FIAB, de los fabricantes y comercializadores de fertilizantes y de los productores de piensos han mantenido un encuentro en el Ministerio de Economía, Comercio y Empresa con su titular, Carlos Cuerpo, y con el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas.
A su llegada, el presidente de la Federación Española de Industrias de Alimentación y Bebidas (FIAB), Ignacio Silva, ha asegurado en declaraciones a los periodistas que «el impacto está siendo inmediato», «sobre todo a nivel de combustibles, fletes, seguros y las materias primas que se importan de aquella zona».
Ha indicado que la subida de los costes en la industria alimentaria «aún no se está viendo en los precios de los alimentos», aunque ha reconocido que el repunte del gasóleo B «ya está afectando al sector primario, el primer eslabón de la cadena, por lo que el impacto va a ser relativamente rápido».
Silva ha acudido a esta cita junto al director general de la FIAB, Mauricio García de Quevedo, con quien ha destacado la importancia de la colaboración público-privada y el diálogo con la administración, especialmente en estas situaciones.
Ambos ven necesarias medidas «ágiles» en función del impacto de la guerra en el conjunto de la cadena, en concreto para mitigar el efecto del encarecimiento de los suministros energéticos y, en caso de prolongarse el conflicto, que se analice la posibilidad de adoptar otras medidas, incluida la rebaja temporal del IVA de los alimentos.
Fertilizantes
Por su parte, el presidente de la Asociación Comercial Española de Fertilizantes (Acefer), Juan Pardo, ha agradecido que el Gobierno escuche su posición y ha calificado la situación de «tormenta perfecta».
Ha explicado que se ha producido una «subida de precios» de los fertilizantes porque la guerra ha supuesto la «retirada del mercado mundial de entre el 20 % y el 30 % del nitrógeno y del azufre» necesarios para la fabricación de estos insumos agrícolas.
«Los acopios ya vienen con unos incrementos muy importantes de precios», ha apuntado Pardo, antes de explicar que ya se produjeron alzas «con ocasión de la guerra de Ucrania», cuando se cerraron las importaciones desde Rusia y por el mecanismo de ajuste en frontera por carbono en la Unión Europea (UE) desde el pasado enero.
Acefer ha pedido al Gobierno que se «posponga la aplicación de dicho mecanismo de ajuste» y que, como se hizo por la guerra de Ucrania, se subvencione la aplicación de fertilizantes para que el agricultor siga cultivando «como siempre pero sin ver afectados sus costes».
Según sus cálculos, la puesta en marcha del mecanismo de ajuste en frontera por carbono -que fija un precio al carbono emitido en la producción de bienes importados- se ha traducido en un encarecimiento de los fertilizantes entre un 10 y un 30 %.
En el caso de la urea, los efectos de la guerra de Irán han aumentado su precio un 50 %, algo que Pardo ha calificado de «tremendo».
La secretaria de la Asociación Nacional Fabricantes Fertilizantes (Anffe), Paloma Pérez, ha informado a Efeagro de que en el encuentro han expuesto «el problema que hay de abastecimiento» del producto, «con la consecuencia en el precio de productos esenciales como la urea».
Además, ve oportuno que se ayude al agricultor con medidas efectivas para que pueda «afrontar el consumo de fertilizantes» y que se actúe con «urgencia» porque los costes de producción son «muy elevados en este momento».
Bonificaciones fiscales o la ayuda a la compra de fertilizantes son algunas de las medidas concretas que apoya Anffe.
Piensos
El director de la Confederación Española de Fabricantes de Alimentos Compuestos para Animales (Cesfac), Jorge de Saja, avanzó la pasada semana que el sector «ya detecta tensiones en el mercado de la metionima, un aminoácido esencial para la formulación de piensos».
A su salida de la reunión, De Saja ha avanzado que han pedido al Gobierno «medidas neutras, que técnicamente se pueden adoptar de un día para otro y se pueden retirar si la situación vuelve a ser normal», como modificaciones en el IVA al combustible, la energía y el gas.
Ha explicado que «la industria española de alimentación animal es la más importante de Europa» y que la mayor parte de las materias primas que transforma y el producto final «se transporta de una manera muy prioritaria por carretera».
A eso se suma que el sector también sufre el «incremento de los fletes, derivado de esta guerra», en la importación de materias primas para la fabricación de piensos.