Hannover (Alemania) (EFE).- El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, inició este domingo una visita de dos días a Alemania en la que el foco está puesto en la economía, algo que quedó reflejado con su presencia en la inauguración de la Feria de Hannover junto al canciller germano, Friedrich Merz.
Los dos líderes se reunieron en el neobarroco Palacio de Herrenhausen de Hannover después de que el brasileño y su esposa, Janja Lula da Silva, fueran recibidos en un acto con honores militares.
Ambos tomaron el pulso a la relación de sus países con una reunión bilateral y pusieron rumbo después al recinto ferial que alberga la Feria de Hannover.
El mercado más grande del mundo
Allí, Merz puso de relieve el papel de Brasil, «país invitado» de la feria, y de Sudamérica en general, en vista de que con la entrada en vigor provisional del acuerdo UE-Mercosur el 1 de mayo, europeos y sudamericanos entrarán en «una nueva fase» de sus relaciones.
«Tras más de 25 años de negociaciones intensas, la próxima semana estará hecho; muchos países de Sudamérica y de la Unión Europea entran en una nueva relación de cooperación y construimos el mercado más grande del mundo con más de 700 millones de consumidores», abundó en alusión al pacto UE-Mercosur.
En este sentido, Merz destacó que «es una buena señal» verse en Hannover con Brasil.
Merz y Lula asistieron a la apertura de una 79ª edición con acento brasileño, pues, como «país invitado» del evento, la nación sudamericana cuenta allí con unos 2.700 metros cuadrados.
Brasil está representado en la Feria de Hannover a través de 300 empresas brasileñas y unos 140 estands.
Los emprendedores brasileños acuden bajo el lema «la industria del presente», un mensaje que anima a mirar los aspectos industriales y tecnológicos de la potencia económica sudamericana, por encima de otros sectores relevantes en Brasil, como la agricultura, la ganadería o las materias primas.

Jornadas germano-brasileñas
Tras la visita a la feria, ambos líderes tenían previsto este domingo participar en una cena de trabajo con representantes del sector empresarial de ambas naciones.
El lunes, dentro del recinto ferial, se desarrollará la 42ª edición de las jornadas germano-brasileñas en presencia de Merz y Lula.
Ese evento constituye «la mayor conferencia bilateral con Brasil» y ofrece a las compañías una «plataforma ideal» para hallar nuevos socios y oportunidades, además de fortalecer los vínculos entre emprendedores en áreas como la automatización, la inteligencia artificial, la seguridad, la minería o el aeroespacial, según los organizadores.
Consultas junto a la feria
También el lunes, tras esos encuentros de carácter económico, los Gobiernos de Alemania y Brasil mantendrán sus terceras consultas, una cita en la que Berlín espera firmar acuerdos con los que profundizar la relación bilateral.
El Gobierno alemán ha indicado que, entre los temas que se abordarán, figuran el acuerdo de libre comercio UE-Mercosur, las materias primas, la cooperación en defensa, la digitalización y la innovación.
El lema de las consultas ya indica el interés económico, aunque también geopolítico, de la reunión: «Brasil y Alemania. Juntos por el crecimiento, el empleo, la paz y la seguridad».

Las reuniones regulares entre los Gobiernos de Alemania y Brasil comenzaron en tiempos de la canciller Ángela Merkel y de la presidenta Dilma Rousseff, en 2014.
Aunque estos encuentros se suspendieron durante los años de la gestión de Jair Bolsonaro, entre 2019 y 2022, con Lula en la Presidencia de Brasil y Olaf Scholz en la Cancillería Federal se retomaron las consultas en 2023.
Para Alemania, Brasil es el socio comercial más importante en Sudamérica, y el país centroeuropeo es el principal proveedor de la economía brasileña dentro de la Unión Europea.
Las relaciones comerciales entre ambos países totalizaron unos 20.000 millones de euros en 2024, de acuerdo con datos del Ejecutivo germano.









