Pekín, (EFE).- La china CATL anunció este martes una nueva generación de baterías para vehículos eléctricos capaz de pasar del 10 al 80 % de carga en 3 minutos y 44 segundos y del 10 al 98 % en 6 minutos y 27 segundos, un avance con el que intensifica la carrera por la carga ultrarrápida frente a rivales como BYD.
La compañía, mayor fabricante mundial de baterías para vehículos eléctricos, presentó en su ‘Super Tech Day’ la tercera generación de su batería ‘Shenxing’, a la que atribuye una capacidad de carga equivalente de 10C y un pico de 15C, mientras que de 10 a 35 % el proceso requeriría apenas un minuto, según datos difundidos durante el acto.
Nueva generación de baterías de BYD
El anuncio llega después de que la también china BYD, mayor vendedor de vehículos eléctricos del mundo, presentara en marzo su segunda generación de batería Blade junto a su tecnología de ‘flash charging’, con tiempos de carga del 10 al 70 % en cinco minutos y del 10 al 97 % en nueve minutos, además de la promesa de mantener un rendimiento similar incluso a temperaturas de hasta -30 grados centígrados.
Baterías de sodio
Además de la nueva Shenxing, CATL señaló que prevé lograr este año la producción masiva de baterías de sodio, una tecnología que, según su científico jefe Wu Kai, ya ha resuelto «los problemas clave» de fabricación y que la empresa ve con potencial para escenarios de altas y bajas temperaturas y para almacenamiento energético.
La firma también volvió a poner el foco en sus baterías de alta densidad energética o ‘condensadas’, que sitúa en 350 Wh/kg y que, según sus propias estimaciones, podrían permitir autonomías superiores a 1.500 kilómetros en berlinas ejecutivas y de más de 1.000 kilómetros en SUV de gran tamaño, además de aplicaciones en aviación ligera, aunque esas cifras no han sido validadas de forma independiente.
Líder del sector
Con una cuota global cercana al 38 %, CATL se mantiene como líder mundial del sector por delante de BYD y de la surcoreana LG Energy Solution, en un contexto de fuerte crecimiento de la demanda de baterías impulsada por la electrificación del transporte y el desarrollo de sistemas de almacenamiento energético.
Fundada en 2011 y con sede en la ciudad de Ningde, la compañía ha acelerado su expansión internacional en los últimos años, con proyectos industriales en Europa, incluido un acuerdo con el grupo Stellantis para construir una fábrica en Zaragoza con una inversión de unos 4.100 millones de euros y una previsión de miles de empleos.










