Cádiz (EFE).- Manuel Balber y Jesús Galván, los dos soldadores que el pasado 8 de abril se subieron a una grúa de Navantia San Fernando (Cádiz) para protestar contra unas supuestas listas negras que les impedían ser contratados en la bahía gaditana, han puesto fin a su protesta tras 28 días por orden judicial y en medio de un amplio despliegue judicial.
Según han explicado fuentes de la Coordinadora de Trabajadores del Metal y otras fuentes sindicales, esta tarde la Policía se ha desplegado en la factoría isleña para cumplir una orden judicial que instaba a los dos trabajadores a poner fin a esta acción, por la que mantenían ocupada e inutilizada una grúa, que estaba desconectada de la luz eléctrica.
La abogada de la Coordinadora de Trabajadores del Metal ha mediado para que Balber y Galván descendiesen de la grúa de forma voluntaria, para que no fuera necesaria la intervención policial, con el compromiso de que esta noche la pasen en sus respectivas casas y mañana miércoles se presenten en la comisaría de la Policía Nacional.
Recibidos entre aplausos de sus familiares y algunos compañeros
Los dos han salido con el puño en alto de la factoría sobre las nueve de la noche, donde han sido recibidos entre aplausos de sus familiares y algunos compañeros.
«Han desalojado a Manuel y Jesús de la grúa y los hemos recibido como se merecen, pero esto no acaba aquí, esto es solo un paso más», ha escrito en sus redes sociales la Coordinadora de Trabajadores del Metal, a la que pertenecen ambos, que mantienen la convocatoria de una protesta ante la sede del PSOE este jueves en contra de las listas negras.
Balber y Galván han pasado los últimos 28 días subidos a 25 metros de altura de una grúa, sin suministro eléctrico, por lo que pronto se quedaron sin sus móviles, y con mantas, camas y suministros básicos facilitados por Navantia y familiares.
Su protesta está motivada en que ambos, a pesar de su dilatada trayectoria profesional fuera de Andalucía como soldadores, no son contratados en la bahía de Cádiz por su participación en protestas y huelgas de los últimos años.
Han contado con el apoyo de Podemos y Adelante Andalucía, que han denunciado estos días la falta de respuesta del Gobierno central a las denuncias de vetos que viene haciendo este colectivo desde hace meses bajo el lema «el sindicalismo no es delito».










