Nueva York (EFE).- La minorista estadounidense de ropa centrada en la sostenibilidad Everlane divulgó este viernes que ha llegado a un acuerdo para ser adquirida por la plataforma de moda rápida Shein, empresa que tiene su principal sede en Singapur y la base de su producción en la provincia meridional china de Cantón.
En un breve comunicado compartido con EFE, el consejero delegado de Everlane, Alfred Chang, indicó que la empresa radicada en California mantendrá su «marca independiente», sus «compromisos de sostenibilidad», sus valores de marca y su calidad.
El medio Puck News adelantó el domingo que la firma de capital privado L Catterton iba a vender su participación mayoritaria en Everlane por unos 100 millones de dólares, incluyendo una deuda de 90 millones, tras obtener la luz verde de la junta directiva.

Un negocio que genera críticas
Everlane informó de la venta a Shein a sus empleados este viernes en una nota interna obtenida por Vogue Business en la que Chang reconocía como «dolorosas» las especulaciones y críticas recibidas en la última semana.
Chang explicó en esa nota que las principales razones para su unión con el gigante de la moda rápida, que parece entrar en conflicto con su marca de ‘moda lenta’, son mejorar su competitividad y conseguir una mayor exposición global.
«Yo seguiré como CEO, nuestro equipo directivo se mantendrá y seguiremos operando independientemente con nuestros estándares de diseño, filosofía de marca y valores intactos», especificó el ejecutivo en la nota.
«Como muchas marcas, hemos afrontado creciente presión en un entorno minorista que cambia rápido», dijo Chang, reiterando que no pretende «renunciar a la calidad y estándares» de Everlane, sino hacerla «más accesible».
Shein, fundada en la ciudad oriental china de Nanjing por el empresario Xu Yangtian, opera principalmente en línea, ofreciendo una amplia gama de ropa barata apodada ‘fast fashion’ (moda rápida), accesorios y productos de decoración para el hogar.
La empresa opera en más de 160 países y se ha convertido en uno de los tres mayores minoristas de moda del mundo, pero afronta presión regulatoria en el extranjero por su modelo de negocio. También mantiene abiertos desde hace meses planes de salida a bolsa, para lo cual baraja los parqués de Londres y Hong Kong.










