Dublín (EFE).- La aerolínea irlandesa de bajo coste Ryanair informó este lunes de que obtuvo un beneficio neto de 538 millones de euros en el primer trimestre fiscal (abril-junio), el 34 % menos que en ese mismo periodo del ejercicio anterior.
La compañía atribuyó la caída de sus ganancias al encarecimiento del combustible y a un abaratamiento del 6 % de sus tarifas aéreas, si bien su tráfico de pasajeros aumentó el 6 % en el periodo, hasta los 61,3 millones de pasajeros.
Ryanair explicó en un comunicado que incentivó la venta de billetes con precios más baratos por el conflicto en Oriente Medio, que provocó «cautela» entre los consumidores, preocupación por una posible escasez de combustible para aviación en la Unión Europea, incertidumbre económica y «reservas tardías».
Su consejero delegado, Michael O’Leary, recordó asimismo, que solo una parte de la pasada Semana Santa cayó sobre el último trimestre del anterior ejercicio fiscal, mientras que en 2025 este periodo vacacional benefició a todo el mes de abril.
Crecimiento de los costes operativos
El directivo también avanzó que los costes operativos crecieron el 11 %, hasta 3.810 millones de euros, por el «fuerte» encarecimiento del 20 % del combustible no cubierto por la aerolínea, cuyo precio se duplicó en el primer trimestre.
«La política conservadora de combustible de Ryanair, con el 80 % del ejercicio fiscal 2027 cubierto a un precio aproximado de 67 dólares por barril, protege los beneficios del grupo y amplía su ventaja frente al resto de competidores de la UE», aseguró O’Leary en la nota.
A este respecto, señaló que, aprovechando las caídas del precio del crudo, la compañía ha ampliado recientemente sus coberturas de combustible para el ejercicio de 2028, de modo que tiene cubierto el 15 % de su consumo a un precio de unos 85 dólares por barril.
En este contexto, O’Leary informó de que los ingresos totales de Ryanair apenas crecieron el 1 % entre los pasados meses de abril y junio, hasta los 4.380 millones de euros, mientras que la facturación por pasajeros cayó el 5 % debido al citado abaratamiento de los billetes.
De cara al resto del ejercicio fiscal, que finaliza el próximo marzo, Ryanair mantiene una previsión de crecimiento de su tráfico de pasajeros del 4 %, hasta los 216 millones de usuarios anuales.
No obstante, advirtió de que los costes unitarios finales dependerán del precio del 20 % del combustible no cubierto para los últimos tres trimestres del ejercicio.
«Pese a un ligero repunte reciente de la demanda y a una menor necesidad de estimular los precios, las tarifas del segundo trimestre apuntan a un descenso moderado respecto al año anterior y el resultado final de las tarifas del primer semestre dependerá en gran medida de la fortaleza de las reservas de última hora en agosto y septiembre», explicó O’Leary.
Amortización bono
El consejero delegado también recordó hoy en la nota que Ryanair amortizó en mayo su último bono pendiente, de 1.200 millones de euros, y destacó que está «prácticamente libre de deuda» por primera vez desde su salida a bolsa en 1997.
La aerolínea ya informó entonces de que ha saldado toda la deuda contraída en 2021 tras la emisión de un bono para captar entre los inversores 1.200 millones y financiarse durante la crisis de la pandemia de coronavirus.










