Almussafes (Valencia) (EFE).- Ford ha acordado con la automovilística china Geely Holding Group crear en 2027 una empresa conjunta para fabricar cinco modelos en su planta de Almussafes (Valencia), tres nuevos que se sumarían a finales de 2028 al Kuga y al futuro Bronco, en una alianza estratégica que requerirá un aumento de la plantilla, aún sin concretar.
El presidente de Ford Europa, Jim Baumbick, y el vicepresidente de Geely, Victor Young, han anunciado este jueves en una rueda de prensa esta joint venture (empresa conjunta), con una participación del 66 % para Ford y 34 % para Geely con el objetivo de maximizar el uso de las instalaciones de Almussafes con el menor coste y convertir a Valencia en un «emblema de la capacidad automovilística en Europa».
«Un equipo, dos marcas y cinco productos», han afirmado los representantes de ambas compañías, que han detallado que la fabricación de esos tres nuevos modelos, dos SUV de Geely y un crossover multienergía de Ford, se unirá a finales de 2028 al actual Kuga y al modelo de la saga Bronco que saldrá de la planta valenciana a partir de ese mismo año, con «la misión de transicionar a los vehículos eléctricos y llegar al objetivo de la electrificación».

De esta forma, cuando se oficialice la nueva empresa en 2027, los 4.142 empleados que trabajan actualmente en la planta pasarán a formar parte de la compañía conjunta y, según ha adelantado Baumbick, la idea es que, para poder aprovechar al máximo la planta, «se necesitarían más trabajadores, sin duda», aunque ha dicho que no pueden compartir todavía las cifras sobre este aumento de plantilla.
«El objetivo es coger toda la excelencia de nuestro equipo de Valencia e inyectar la inteligencia de Geely», ha añadido el presidente de Ford Europa, quien ha asegurado: «La única forma de que esta planta sea la número 1 y eficiente de todo el mundo es hacerlo como si fuésemos un solo equipo».
En sendos comunicados remitidos posteriormente a los medios, Ford y Geely han afirmado que esta joint venture «transformará la planta de Ford en Valencia (ya de por sí una de las más productivas y avanzadas de Europa, con una capacidad anual potencial de unos 500.000 vehículos) en un centro de fabricación compartido de alta tecnología concebido para competir con el nuevo estándar global de costes de la industria».
Experiencia y mano de obra local
El vicepresidente de Geely Holding Group ha manifestado que este anuncio «no es solo un acuerdo de fabricación de automóviles, sino la estructura» de un «viaje compartido en Europa» ya que, según ha expresado, la compañía nace en China pero «tiene firmes raíces en este continente» y ambas empresas «tienen una historia de respeto mutuo y de confianza».
En este sentido, Young ha destacado que no han venido simplemente a vender, sino también a «invertir en talento local, reforzar las cadenas de suministros locales y buscar soluciones que buscan los clientes europeos», por lo que ha afirmado: «No traemos mano de obra de China, solamente dependemos de la experiencia y la mano de obra local de Valencia».
«Combinando velocidad e innovación, con legado de fabricación, podremos crear un referente en automoción», ha sostenido.
Por su parte, Baumbick ha afirmado que no ven el acuerdo con Geely como «dejar entrar a los coches chinos» porque «ya están aquí compitiendo», y ha advertido de que ahora podrán «jugar en condiciones de igualdad en un terreno de juego justo».
Productos únicos y diferenciados en Valencia
El presidente de Ford Europa ha aclarado que los productos de Ford serán «diseñados de forma única y diferenciados del producto de Geely y de sus clientes», y ha subrayado que no hacen «coches aburridos» y que estos nuevos modelos no serán como «cambiarle la piel» a los ya existentes.

Preguntado por la propiedad del suelo de la factoría valenciana, Baumbick ha confirmado que «no hay separación» y que será «un activo de la empresa conjunta», al igual que los trabajadores.
Por otro lado, el vicepresidente de Geely ha compartido que el objetivo de la automovilística china a largo plazo, en un periodo de cinco años, será que lo que se fabrique en Almussafes sea «entre un tercio y la mitad de las ventas en Europa».
«Por eso hemos sumado fuerzas para tener un cimiento sólido y un buen punto de partida para poder alcanzar este objetivo», ha agregado.
Emisiones cero
Asimismo, Baumbick ha argumentado que la normativa de vehículos está cambiando y que, a la hora de transicionar del motor de combustión al eléctrico, «Geely lo está haciendo muy bien, porque está cambiando el comportamiento y ese es el objetivo», ha valorado.
«Tenemos que ajustarnos a los requisitos de los reguladores y sentarnos a la mesa con ellos para planificar y tomar decisiones para conseguir este objetivo a largo plazo; emisiones cero netas», ha concluido.
Sánchez sobre el acuerdo Ford-Geely
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha afirmado este jueves que la «inspiradora alianza» entre Ford y Geely para fabricar cinco modelos en la planta de Almussafes (Valencia) con la creación de una empresa conjunta «demuestra la capacidad de España para atraer grandes inversiones».
Para Sánchez, el acuerdo ha sido posible por «la capacidad, conocimiento, talento y el mejor capital humano» de la Comunitat Valenciana, según ha dicho en una rueda de prensa posterior a la visita que ha realizado a la planta, junto con el presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, y varios ministros del Gobierno.

El jefe del Ejecutivo ha valorado que la planta de Almussafes «representa el mejor ejemplo de una política económica que coloca la colaboración público-privada y la descarbonización industrial en el centro», así como que este acuerdo supone «hablar de recuperación, confianza crecimiento y prosperidad» para la Comunitat Valenciana, especialmente después de la dana, y «representa futuro».
Asimismo, Sánchez ha recordado que en 2024 el Gobierno aprobó el primer Mecanismo RED de ámbito territorial, que va a prorrogarse hasta finales de 2026, con el que Ford y sus principales suministradores «han podido proteger el empleo, facilitar la formación a 4.000 trabajadores y acompañar la adaptación a los nuevos procesos productivos», con un coste cercano a los 45 millones de euros.
Por su parte, el president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, afirma que este acuerdo garantiza el futuro, los empleos directos e indirectos y la certidumbre.
El jefe del Ejecutivo valenciano ha asegurado que el acuerdo anunciado por ambas empresas «está al nivel» del acuerdo de 1976 para instalar la factoría en Almussafes y «pone fin a la incertidumbre» y a una «etapa un poco convulsa».
Pérez Llorca ha valorado que «con entendimiento se puede llegar a grandes acuerdos» y cuando se llega a acuerdos «se garantiza el futuro y la certidumbre», y ha defendido que la elección de la Comunitat Valenciana «no es casualidad» porque es una tierra que genera «empleo y riqueza».









