Ceuta (EFE).- La actividad comercial y laboral se ha paralizado este viernes en Ceuta debido a la decisión de la practica totalidad de los negocios y comercios de mantenerse cerrados ante la entrada masiva de personas procedentes de Marruecos.
Según han informado a EFE fuentes empresariales, tanto los comercios como otras serie de establecimientos, incluido los bares y quioscos, han optado por no abrir sus puertas esta jornada debido a la incertidumbre producida por la estancia de marroquíes deambulando por las calles de la ciudad.
Los comerciantes han decidido paralizar esta actividad mientras que, de forma paralela, se está procediendo al desmontaje de las casetas que estaba previsto que iban a participar en las Fiestas Patronales, las cuales han sido suspendidas.
Esta mañana los miles de personas que han entrado y siguen entrando desde Marruecos siguen caminando por las calles de la ciudad, mientras otros han optado ya por regresar a su país de origen.
Muchos ciudadanos han lamentado a EFE la situación que se está viviendo, sobre todo por el hecho de que la frontera del Tarajal permanezca abierta, a pesar de la petición realizada por el Gobierno autonómico que preside Juan Jesús Vivas (PP) de que se produjera su cierre inmediato mientras seguía esta situación.
Las calles próximas al Ayuntamiento de Ceuta ya han sido acordonadas esta mañana por la policía ante la llegada este mediodía del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, para mantener una reunión con el presidente autonómico y el delegado del Gobierno, Miguel Ángel Pérez.
En este encuentro también está previsto que participen los responsables de la Policía Nacional y de la Guardia Civil, el director del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) así como la Cruz Roja Española.










