Madrid (EFE).- Mientras las familias se desplazan por carretera rumbo a sus destinos turísticos, las altas temperaturas pueden llegar a convertir el verano en unas «vacaciones en el arcén», ya que el calor extremo aumenta hasta un 50 % las averías de los vehículos.
En concreto, las asistencias crecen alrededor de un 25 % durante la temporada estival, pero solo entre junio y septiembre se concentra el 37 % de todas las atenciones del año, según ha detallado un estudio de Autoclub Mutua, perteneciente al Grupo Mutua Madrileña, con datos de 2025.
Del total de asistencias del verano pasado, un 38,1 % correspondió a averías mecánicas y del motor; un 34,2 % a problemas de arranque o batería; un 17,5 % a neumáticos; un 7,8 % a accidentes; y un 2,4 % a otros percances.
El estudio ha revelado que en la última década las asistencias estivales gestionadas por la compañía se han más que duplicado, al pasar de unas 219.000 en 2016 a superar las 500.000 en 2025.
La edad media de los turismos en España supera los 14 años
Cabe recordar que la edad media de los turismos en España sigue envejeciendo hasta los 14,6 años de antigüedad y que casi el 30 % de los vehículos ya supera las dos décadas de antigüedad.
Los vehículos de más de 20 años han aumentado un 7,2 % y ya son 9,28 millones de unidades en circulación, según un informe elaborado por Anfac e Ideauto.
Esta tendencia al envejecimiento no solo afecta a los turismos: los vehículos industriales registran una media de 15 años, seguidos por los comerciales ligeros con 14,8 años.
Además, todavía 1 de cada 4 automóviles carece de distintivo ambiental.
El calor dispara la actividad de los talleres
Las reparaciones vinculadas al calor aumentan alrededor de un 35 % en julio y agosto frente a la media anual, según Recomotor, distribuidor de piezas recuperadas para talleres.
Así se evidencia un alza estimada del 40 % en radiadores, del 28 % en compresores de aire acondicionado y del 22 % en baterías respecto a la primavera.
La compañía de mantenimiento de automóviles Norauto cifra en hasta un 8 % el repunte de incidencias en sus talleres entre junio y agosto frente al resto del año. La batería de arranque, los neumáticos y el sistema de refrigeración son los tres puntos con más afectados por las altas temperaturas en los coches de combustión.
Los eléctricos no se salvan de las altas temperaturas
Viajes largos con el coche cargado y retenciones bajo el sol también repercuten en los vehículos eléctricos, que representan el 2,4 % del total del parque. Y es que el calor tiene repercusiones en las baterías de litio, cuyo rango óptimo se sitúa entre 20º y 35º, según explica Norauto.
Cuando el termómetro supera los 40º, la autonomía de estos vehículos puede reducirse entre un 10-15 % al destinar parte de la energía a refrigerar la batería.
No obstante, Autoclub Mutua reconoce que los híbridos y eléctricos registran un 36 % menos de averías de batería y arranque, y un 18 % menos de incidencias mecánicas que los de combustión.
Reforzar inspecciones y prudencia en las gasolineras
La Asociación de la Industria del Combustible de España (AICE) ha advertido a los conductores de que si sus vehículos se averían en la carretera, eviten aproximarse al área en la que están situados los surtidores de una estación, ya que supondría un riesgo.
AECA-ITV recalca que las revisiones periódicas permiten detectar a tiempo los defectos más habituales del verano: presiones incorrectas, desgastes irregulares en neumáticos o mayor desgaste de discos y pastillas de freno.
La sobrecarga es otro de los factores de riesgo en verano, porque viajar con el maletero al límite exige más al sistema de frenado, a la suspensión y a los neumáticos.









