Washington (EFE).- El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, defendió el acuerdo petrolero con la empresa North American Blue Energy Partners (NABEP) cuyo director, Alejandro Betancourt, una polémica figura vinculada a casos de corrupción, no tiene investigaciones abiertas en Estados Unidos.
«No existía ninguna investigación dentro de nuestro sistema», dijo en una entrevista en el podcast del periodista venezolano Sergio Novelli cuando le consultaron por la selección de la empresa en la que Estados Unidos participará en un 35 %, a través del Pentágono, para explotar el 20 % de las reservas de crudo de Venezuela.
Las autoridades de Suiza y España lo investigan por blanqueo de capitales y presunto desvío de fondos de la estatal venezolana PDVSA, aunque ningún juez lo ha imputado formalmente, y estuvo implicado en una investigación en Venezuela que finalmente se cerró sin acusación.
«En mi primera etapa este era un individuo que quedó en un lugar muy malo con (Nicolás) Maduro porque se supo que estaba apoyando a elementos de la oposición en 2019», argumentó Rubio cuando Novelli pidió explicaciones por la selección de una empresa controlada por un «empresario polémico».
El acuerdo entre EE.UU. y NABEP
Rubio expuso que participó en la elaboración del acuerdo que «no es con el Gobierno interino» de Delcy Rodríguez, «sino con una compañía privada» que da esperanzas para otras inversiones.
Además, Rubio justificó la elección de NABEP (con sede en Barbados y tres oficiales en el país caribeño) porque es «la compañía privada más grande que tenía Venezuela con capacidad de producir».

Rubio y el secretario de Guerra, Pete Hegseth, firmaron un acuerdo con la empresa NABEP para explotar 17 yacimiento petroleros con un potencial de 60.000 millones de barriles de petróleo que, según el secretario de Estado, «estuvieron explotados previamente por intereses chinos y rusos».
«Ahora lo que tenemos es un sistema en el que esta compañía va a poder producir más y (realizar) pagos al Gobierno que eventualmente será un gobierno electo», vaticinó sobre un eventual proceso electoral en Venezuela.
«Profesionalizar» la industria
El secretario de Estado valoró las posibilidades del acuerdo en una país que, según afirmó, antes regalaba miles de millones de dólares a Cuba, China estaba pagando muy poco por el crudo y Rusia estaba «tomando el petróleo a cambio de pago sobre deuda».

Sobre la garantía de que el dinero recaudado en impuestos lleguen a la población, Rubio dijo que hay «una nueva regulación que va a profesionalizar» la industria del petróleo.
A corto plazo, EE.UU. supervisa los ingresos de la venta del petróleo venezolano a través de la empresa auditora KPMG, afirmó Rubio. También defendió que a largo plazo, Venezuela tendrá la garantía de tener «Un gobierno democráticamente electo».









