Asunción (EFE).- El Congreso de Paraguay comenzó este lunes la discusión de la ley de presupuesto general de 2027, que destinará más recursos a la salud aunque sin resolver el conflicto laboral entre los médicos del sector público y el Gobierno del presidente Santiago Peña, que figura como telón de fondo de los debates.
Un grupo de diputados y senadores instaló esta jornada una comisión bilateral que estudia el proyecto de ley, en cuya sesión inaugural el ministro de Economía, Óscar Lovera, presentó las líneas generales de la propuesta de presupuesto presentada la semana pasada por el Ejecutivo.
El presupuesto para 2027
Parte de la discusión de hoy se centró en los recursos que se destinarán en 2027 al sistema sanitario público, especialmente los referidos a la deuda con proveedores de insumos y medicamentos, que el Gobierno ha reconocido es de aproximadamente 1.050 millones de dólares.
«La (comisión) bicameral necesita saber la deuda total», dijo, durante su derecho de palabra, el diputado opositor Rubén Rubín, quien llamó a sincerarse y pidió conocer si el monto de 1.050 millones de dólares es de 2025 o incluye pagos atrasados de este año.
El titular de la cartera de Economía no aclaró si existen nuevas deudas en el sistema sanitario este 2026, pero sí explicó que el Estado pagará unos 381 millones de dólares en 36 giros por una operación de factoraje o cesión de deuda (unos 123 millones en doce cuotas en 2027) y que el presupuesto prevé el desembolso de 862 millones a proveedores de insumos y medicamentos.
El presupuesto establece recursos para el Ministerio de Salud y Bienestar Social por 18,2 billones de guaraníes, unos 3.073 millones de dólares a la tasa de cambio actual del Banco Central del Paraguay (BCP).
Se espera que las discusiones del presupuesto se extiendan hasta mediados de noviembre.

Sin recursos para subir salarios de médicos
La semana pasada, Lovera adelantó que el proyecto de ley de presupuesto no contempla partidas para atender los reclamos salariales de los médicos del sector público.
«El aumento planteado de forma generalizada (por los médicos) a nosotros se nos imposibilita actualmente», dijo entonces el funcionario durante una conferencia de prensa.
Los galenos públicos paraguayos demandan aumentos salariales, la dotación de insumos y medicamentos para los centros hospitalarios, nombramientos para cerca de 9.000 profesionales con contratos temporales y otros beneficios.
El conflicto escaló a finales de la semana pasada, cuando algunos médicos presentaron sus renuncias -unos 270 hasta el viernes, según el Ministerio de Salud y Bienestar Social- y el Sindicato Nacional de Médicos (Sinamed) convocó a una nueva huelga de dos días, programada para los próximos 21 y 22 de septiembre.
Antes, los facultativos del sector público realizaron un paro de actividades entre el 24 y el 28 de agosto.
El Senado paraguayo avaló hoy la conformación de una comisión para tratar la crisis en el sistema de salud.
La ‘Comisión Especial de Crisis’ tendrá como objetivo «diagnosticar, monitorear y proponer soluciones legislativas, presupuestarias y administrativas ante la problemática que afecta al sistema sanitario público y de previsión social», según la resolución que fue impulsada por el presidente del Senado, el oficialista Basilio Núñez, un médico de profesión.










