Madrid (EFE).- Los representantes de las distintas organizaciones convocantes han animado este lunes a la participación en la próxima huelga general del 11 de noviembre que quieren sea un punto de inflexión para cambiar las políticas de vivienda y avanzar en subidas salariales.
Representantes de CCOO, UGT, CGT, CNT, Unión de Actores y Actrices, CO.BAS, Intersindical y la Confederación de Sindicatos de Inquilinas han presentado este lunes en el Ministerio de Trabajo el registro de las movilizaciones.
«Cuando las inquilinas nos organizamos, el rentismo tiembla pero cuando esa fuerza se une a los sindicatos laborales somos capaces de pararlo todo y cambiarlo todo», ha arrancado la portavoz del Sindicatos de Inquilinas de Madrid, Valeria Racu.
«Esta huelga no es de los sindicatos (…) es una huelga de la gente, de las calles, del pueblo», ha añadido Racu, que ha animado a la participación para «pararlo todo» el 11 de noviembre.
La vivienda es un derecho
«El mercado de la vivienda es una lucha de David contra Goliat, pero en este caso, David tiene una mano atada a la espalda», ha afirmado el secretario general de la Unión de actores y actrices, Juanjo Artero.

«La vivienda es un derecho. Este derecho compite contra fondos buitres y grandes especuladores. Y nuestra única arma son los salarios, salarios que, pese a los datos económicos generales, no suben», ha subrayado.
El secretario general de CCOO, Unai Sordo, también ha hecho un llamamiento a la clase trabajadora y a la ciudadanía en general para que participen en el paro, la huelga y las movilizaciones convocadas exigiendo cambios en las políticas de vivienda.
«Hacemos un llamamiento a la participación en absoluta libertad y con la convicción de que esta jornada de movilización pretende situar un nuevo sentido común sobre cómo afrontar el problema de la vivienda en España», ha pedido Sordo en declaraciones a los medios en la puerta del Ministerio de Trabajo.
«Ha llegado el momento de que el conjunto de la sociedad sitúe de manera clara y directa la necesidad de cambiar el rumbo en materia de vivienda», ha señalado el secretario general de UGT, Pepe Álvarez, quién también ha defendido que la movilización estaba en marcha mucho antes de que se decidiera convocar elecciones.
Incrementos salariales
Ambos han insistido en reclamar incrementos salariales de entre el 4 % y el 7 % en el marco de los convenios, acompañados de una subida del salario mínimo interprofesional (SMI) de al menos el 7 %.
«El problema de la vivienda en la clase trabajadora es algo que sucede desde hace décadas y lo primero que tenemos que entonar es un mea culpa de todas las organizaciones sindicales y sociales, porque creemos que esta huelga llega demasiado tarde», ha reflexionado el secretario general de CGT, Miguel Fadrique.
«El día 11 de noviembre también salimos precisamente contra toda clase política, porque sin una presión social en la calle no va a solucionar absolutamente nada», ha añadido.
La secretaria general de la CNT, Nieves Román, ha explicado que el sindicato reclama subidas salariales y que el gasto destinado a la vivienda no supere el 33 % de los ingresos, así como medidas contra quienes especulan con la vivienda.

«Queremos mandar un mensaje alto y muy claro a todos los Gobiernos. Esta huelga es contra todos. No nos valen los decretos parches ni las promesas electorales vacías», ha defendido Andrea Zayas, de la dirección estatal de CO.BAS.
Objetivos de la huelga general
La convocatoria formalizada hoy establece como primer objetivo hacer efectivo el derecho constitucional a disfrutar de una vivienda digna y adecuada, y exige a las diferentes administraciones en su ámbito de competencias (Estado, autonomías y ayuntamientos) que usen los instrumentos legales de que disponen para lograrlo.
El segundo objetivo es el incremento del poder adquisitivo de los salarios, que «llevan congelados 25 años en términos reales» sin ganar poder de compra, un punto en el que se hace referencia a la necesidad de acabar con la «explotación» de las horas extras no pagadas y con unos márgenes empresariales históricamente altos.
El tercer objetivo es exigir a la patronal «la reanudación inmediata» de la negociación para un nuevo acuerdo para el empleo y la negociación colectiva (AENC) en el que se pacten las subidas salariales que servirán de referencia para los convenios colectivos en los próximos años.








