Londres (EFE).- El primer ministro británico, Andy Burnham, trasladó este viernes al presidente estadounidense, Donald Trump, la importancia de respetar el derecho de los malvinenses a desarrollar sus recursos naturales, durante una conversación telefónica en la que abordaron el proyecto petrolero Sea Lion y las consecuencias económicas de las medidas legales argentinas.
El proyecto Sea Lion, situado al norte de las Malvinas, prevé la explotación de petróleo en aguas cuya soberanía reclama Buenos Aires, que ha emprendido acciones legales y procedimientos de arbitraje para frenar estas actividades.
Trump dijo anteriormente que estudiaría la posición de Estados Unidos sobre la disputa de soberanía entre Argentina y el Reino Unido, que administra las islas de forma continuada desde 1833.
En un referéndum celebrado en 2013, el 99,8 % de los malvinenses apoyó mantener el estatus de territorio británico de ultramar, aunque Argentina rechazó la consulta.
Según el comunicado de Downing Street, Burnham expuso a Trump «las consecuencias económicas que las medidas coercitivas de Argentina tienen para el Reino Unido y Estados Unidos» y reiteró el derecho de los isleños a explotar sus recursos.
En materia energética, ambos destacaron la cooperación entre empresas británicas y estadounidenses, especialmente en el sector nuclear, y coincidieron en los beneficios económicos de la aprobación esta semana por el Gobierno de Londres del proyecto gasístico Jackdaw, en el mar del Norte.
Por último, Burnham reafirmó el apoyo británico a Arabia Saudí ante los ataques de los rebeldes hutíes de Yemen, aliados de Irán, después de que Londres enviara a Riad efectivos para operaciones defensivas.







