Fráncfort (Alemania) (EFE).- El grupo automovilístico Volkswagen perdió en el tercer trimestre 5.822 millones de euros, más de cinco veces más que un año antes, debido a extraordinarios por depreciaciones en Porsche, la debilidad del negocio en China y los costes de la reestructuración del grupo.
Volkswagen informó este jueves de que hasta septiembre sufrió una pérdida neta de 2.720 millones de euros, frente al beneficio de 3.405 millones un año antes.
En los tres primeros trimestres obtuvo un beneficio operativo de 71 millones de euros, en comparación con los 5.408 millones que había ganado un año antes, lo que supone un 98,7 % menos, pero en el tercer trimestre sufrió una pérdida operativa de 5.860 millones de euros .
Deterioro del fondo de comercio de Porsche
El descenso en el resultado operativo se debió principalmente a extraordinarios por valor de 8.700 millones de euros, de los cuales 7.800 millones correspondieron al tercer trimestre.
En concreto, los cargos por deterioro del fondo de comercio de Porsche de 6.400 millones de euros, ajustes por deterioro de activos de sociedades consolidadas globalmente en China de 1.000 millones de euros y gastos adicionales relacionados con la venta prevista de Volkswagen Osnabrück.

El entorno de mercado desfavorable en China, la creciente presión sobre los precios y la competencia a escala mundial, también lastraron los resultados.
Vehículos eléctricos
Además, el mayor peso de los vehículos eléctricos en las ventas totales también lastraron el resultado porque presentan un menor margen de beneficio.
La facturación del grupo descendió un 6,3 % en el tercer trimestre, hasta unos 75.280 millones de euros, y en los nueve primeros meses un 2,2 %, hasta 233.378 millones.
El director Financiero y de Operaciones del grupo Volkswagen, Arno Antlitz, dijo al presentar las cifras que los resultados de los nueve primeros meses dejan claro una cosa: que no pueden perder tiempo y deben actuar con rapidez y decisión.
Antlitz destacó que los aranceles en EE. UU., la contracción del mercado chino y la presión competitiva en Europa lastran los resultados de Volkswagen.
Los vehículos eléctricos representan el 40 % de la cartera de pedidos del grupo Volkswagen.
La familia de vehículos urbanos eléctricos, con 150 000 pedidos, contribuye de forma significativa a esta cifra.
La rentabilidad operativa sobre las ventas antes de extraordinarios se situó en los nueve primeros meses del ejercicio en el 3,8 %, una cifra que Antlitz calificó de «demasiado baja» para seguir invirtiendo con fuerza en su futuro.
Volkswagen ha presentado recientemente un plan de futuro para mejorar su rentabilidad de forma sostenible y quiere reducir la gama de modelos, estructuras más sencillas, optimizar los costes de los vehículos y reducir de los gastos generales.
Estas medidas conforman un programa integral de costes valorado en unos 31.000 millones de euros, que debe se implementado de forma «rápida y coherente», según Antlitz.
El mayor fabricante de automóviles de Europa prevé en 2026 un margen de rentabilidad operativa sobre las ventas del 1 % (2,8 % en 2025) y una facturación de unos 315.000 millones de euros.










