Bruselas (EFE).- La Comisión Europea considera que las aerolíneas no tienen «justificación para añadir recargos por combustible» a los billetes comprados antes de la subida de precios del queroseno, como está haciendo la española Volotea.
Así lo ha asegurado este miércoles a EFE un portavoz del Ejecutivo comunitario, que ha añadido que esta práctica «podría generar problemas en virtud de las directivas de la UE sobre prácticas comerciales desleales o cláusulas contractuales abusivas».
Bruselas ha recordado que el Reglamento de Servicios Aéreos obliga a «cualquier vendedor de billetes de avión» a «mostrar siempre el precio final que el pasajero deberá abonar en el momento de la compra», lo que «Incluye todos los impuestos, tasas y cargos inevitables y previsibles».
En este sentido, la portavoz ha precisado que, «actualmente y desde hace varias semanas, el aumento del precio del combustible es totalmente previsible» y que «las aerolíneas pueden adaptar sus tarifas publicadas a esta situación».

«Por lo tanto, no existe justificación para añadir recargos por combustible a dichos billetes una vez realizada la compra» y ha apuntado que «muchas aerolíneas europeas están protegidas contra la volatilidad del precio del combustible y no están expuestas al aumento total del precio del queroseno».
Volotea ha empezado a aplicar una nueva política de precios
Debido a la guerra en Oriente Medio y su impacto en el aumento del precio del queroseno, Volotea ha empezado a aplicar una nueva política de precios a todos los billetes comprados desde el 16 de marzo de 2026 y «hasta nuevo aviso», según recoge la compañía en su página web.
Siente días antes de la salida del vuelo, la aerolínea revisa los precios del mercado del combustible y puede aplicar un recargo de hasta 14 euros, en función del aumento del precio del combustible.
Del mismo modo, la compañía promete devolver a los pasajeros hasta 14 euros si, en vez de aumentar, el coste del queroseno disminuye.










