São Paulo (EFE).- Brasil, la mayor economía de América Latina, creció un 2,3 % el año pasado, sostenida por el sector agropecuario, aunque perdió fuelle con respecto a 2024, cuando se expandió un 3,4 %, informó este martes el Gobierno.
El resultado va en línea con las previsiones del mercado y el Gobierno, que esperaban un repunte anual del producto interior bruto (PIB) del país de entre el 2,2 y el 2,5 %.
La economía brasileña presentó un tímido avance del 0,1 % en los últimos tres meses de 2025 en comparación con el trimestre anterior, de acuerdo con el Instituto Brasileño de Geografía y Estadísticas (IBGE)
Altos tipos oficiales de interés
Esa desaceleración obedece en parte al encarecimiento del crédito como consecuencia de los altos tipos oficiales de interés -hoy en el 15,0 % anual- fijados por el Banco Central para contener la inflación.
La inflación cerró en 2024 en el 4,83 % y bajó hasta el 4,26 % al término de 2025, la menor tasa desde 2018 y una de las más bajas de las últimas tres décadas.
A pesar de esa pérdida de ritmo y de la enorme incertidumbre en el escenario internacional, Brasil logró crecer por encima del 2 % en 2025, favorecida por su potente industria agropecuaria, que se disparó un 11,7 % en el año.
El crecimiento de la agropecuaria se debió principalmente a la mayor producción en varios cultivos, como el maíz (23,6 %) y la soja (14,6 %), que alcanzaron récords en 2025.

La ganadería también contribuyó de manera positiva, indicó el IBGE en una nota.
El sector servicios avanzó un 1,8 %, mientras que la industria se expandió un 1,4 %, impulsada por el ramo de los hidrocarburos.
Crece el consumo de las familias
El consumo de las familias creció un 1,3 % en relación con 2024 por la resiliencia que mostró el mercado laboral, al tiempo que se vio favorecido por los programas gubernamentales de transferencia de renta.
Sin embargo, el dato es inferior al 5,1 % de 2024, lo que refleja los efectos negativos de los tipos de interés.
Las inversiones crecieron a su vez 2,9 % en el año. De esta forma, la tasa de inversión en 2025 se mantuvo estable, al alcanzar el 16,8 % del PIB.
Por otro lado, el PIB per cápita llegó a los 59.687,49 reales (11.400 dólares / 9.800 euros), con un crecimiento real del 1,9 % en comparación con 2024.
Para este 2026, las previsiones del mercado financiero indican que Brasil continuará por la senda de la desaceleración, con un crecimiento limitado a un 1,8 %.
Sin embargo, el Ejecutivo calcula cierta estabilidad y estima una expansión del PIB del 2,3 % en un año que estará marcado por las elecciones presidenciales, regionales y legislativas de octubre.