Una persona en su puesto de trabajo.
Una persona en su puesto de trabajo. EFE/Nacho Gallego

Expertos y académicos alertan de que la escalada del gasto en bajas laborales amenaza la sostenibilidad del país

Madrid (EFE).- La escalada del gasto en bajas laborales por incapacidad temporal (IT), que ha crecido más de un 60 % en una década, es vista por expertos y académicos como una amenaza directa para la sostenibilidad económica, sanitaria y social del país, por lo que urge una reforma estructural basada en la corresponsabilidad y la eficiencia.

Es la conclusión del informe «La Incapacidad Temporal en España: diagnóstico, desafíos estructurales y propuestas de reforma» de la Fundación Economía y Salud, en el que se señala que el sistema actual es «débil e ineficaz» porque no protege la salud de los trabajadores de manera óptima y al mismo tiempo resulta «muy costoso económicamente», con efectos negativos sobre la competitividad de las empresas y la productividad del conjunto de la economía.

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Los expertos que han participado en la elaboración del informe, presentado en rueda de prensa este viernes, han advertido de que cualquier reforma debe partir de la premisa «innegociable» de que la prestación por IT es un pilar básico del Estado del bienestar, por lo que eliminarla o erosionarla equivaldría a romper el contrato social de convivencia.

La exsecretaria de Estado de Empleo y catedrática de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social de la Universidad Autónoma de Madrid, Yolanda Valdeolivas, ha subrayado que la IT «no es un conflicto entre empresas y trabajadores, sino un problema nacional que requiere un gran pacto de Estado».

Por ello, ha reclamado que el diálogo social tome «el absoluto protagonismo» en esta materia como «fuente de legitimidad» y de «eficacia real de cualquier reforma».

Tres factores que explican la situación

Valdeolivas ha identificado tres factores que explican la situación: la saturación e ineficiencia del sistema sanitario, que provoca bajas más prolongadas de lo necesario por falta de recursos para hacer seguimiento, y la ineficiencia del modelo de gestión de la IT, lastrado por su carácter multinivel con comunidades autónomas que no siempre coordinan con el Estado.

A ello ha añadido factores propios del entorno laboral, entre ellos, las mejoras que en el 65 % de los convenios de empresa llevan a completar hasta el 100 % del salario desde el primer día de la baja, lo que -a su juicio- «no colabora a un mejor alineamiento entre la duración de las bajas y los verdaderos procesos médicos».

El informe propone una hoja de ruta articulada en torno a una gobernanza integrada, con corresponsabilidad entre sanidad, empresas y trabajadores, y a una protección sin cronificación y sin desincentivos.

Para ellos, propone medidas escalonadas a corto, medio y largo plazo que incluyen desde la digitalización de procesos hasta el desarrollo de sistemas predictivos basados en inteligencia artificial.

El coordinador del documento, el doctor en Medicina Vicente Pallarés, ha insistido en que la IT «es un gasto imprescindible que mide nuestra capacidad para proteger, curar y sostener el empleo sin sacrificar la salud».

Pallarés ha reclamado a las administraciones que acometan «una reforma serena, ambiciosa y basada en evidencia» que apueste por la integración clínico-laboral, la prevención activa antes de la baja y la colaboración para evitar duplicidades entre la atención primaria, el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS), las mutuas y los servicios de prevención.