Eva García González |
Santander (EFE).- El rector de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), Carlos Andradas, ve cumplido en el final de su mandato el que era su objetivo este año, incrementar el número de estudiantes de los cursos de verano, pero reconoce que hay que seguir apostando por las becas para así mejorar el conocimiento.
Andradas, que cumplirá en octubre los cuatro años por los que fue elegido para el cargo, insiste, en una entrevista con EFE, que hay que trabajar desde las instituciones para mejorar el conocimiento de los jóvenes.
En la recta final de los cursos de verano de la institución en el Palacio de la Magdalena, Andradas subraya la importancia de las becas para que los estudiantes de menos edad puedan formarse en los diferentes programas que ofrece la UIMP a lo largo de los tres meses de su actividad estival.
«Hemos notado que ha aumentado el número de jóvenes, otro de nuestros objetivos o aspiraciones de este año. Tendremos que analizar bien cuáles son las causas o los factores, pero lo fundamental es el esfuerzo en becas que hay que seguir haciendo», reivindica.

El rector considera que permitirse una semana de estancia en Santander o acudir a un curso de la UIMP «no lo puede hacer cualquier estudiante» y, por eso, considera que las becas son «cruciales» para acercar el conocimiento a los jóvenes.
La magia y el conocimiento en la UIMP
Por los cursos de la UIMP han pasado este verano 4.600 alumnos en el campus del Palacio de la Magdalena y unos 750 por el de las Llamas, un 7 por ciento más de estudiantes que en la edición de 2024, lo que era uno de los objetivos de este año, recuerda el rector.
«Han sido 5.250 alumnos en total, pero estamos contentos no solo por lo cuantitativo si no por lo cualitativo. Ha habido cursos de muy buena calidad donde se ha generado un ambiente muy bueno de convivencia y buen rollo, y la gente nos lo ha dicho y transmitido», añade Andradas.
En este sentido, el rector asegura que si estos cursos siguen en pie tras tantos años, es gracias a la «magia» y el intercambio de conocimiento que se genera en los campus de la UIMP, con ponentes a los que es difícil acceder en otros lugares.
«Aquí los alumnos se sienten libres y cambian el rol. Abandonan las defensas y los papeles que suelen desempeñar y no se sienten obligados a ser eso, si no lo que quieran», opina y matiza que esa «libertad» es la que permite una sinergia en la que «toda opinión tiene cabida».
El modelo de los ‘Thinks Tanks’
Según Andradas, el modelo que implementa la UIMP en el funcionamiento de sus cursos es el de los ‘Think Tanks’, reuniendo a ponentes de diferentes disciplinas como la historia, la biología, la medicina, la política o las humanidades para crear ese intercambio de conocimiento y opiniones.

Lo más importante, reclama el rector, es el respeto de la opinión ajena, porque las universidades públicas son para aprender desde la libertad académica, con argumentación y evidencia, y «no para dar mitines».
Y asegura que eso es lo que recuerdan de la institución todos los ponentes que pasan por la UIMP.
«Si algo tuvimos claro mi equipo rectoral y yo es que los cursos se quedaban fuera de la lucha partidista», subraya y apunta que aunque por la universidad hayan pasado ministros y otros políticos de distinta ideología, «en ningún caso se ha permitido la propaganda», solo la presentación de ideas.