Guillermo Martínez |
Alcalá de Henares (EFE).- La única experta española que forma parte del Panel Internacional sobre la Desigualdad (IPI), la catedrática de Fundamentos de Análisis Económico de la Universidad de Alcalá de Henares (UAH) Olga Cantó, considera que la mejora del bienestar real en una sociedad no la marca una reducción estadística de la desigualdad.
Cantó forma parte del Consejo Consultivo del IPI, creado en 2026 para evaluar la situación de la desigualdad mundial con el impulso de los gobiernos de Noruega, Brasil, Sudáfrica y España y liderado por el Premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz, quien dirigió el comité que elaboró el informe sobre desigualdad para el G20.

Esta doctora en Economía por el Instituto Universitario Europeo de Florencia asegura que hay cuestiones que ponen en peligro la democracia, y en una entrevista con EFE explica cómo medir la desigualdad y por qué una reducción estadística de la misma no tiene por qué implicar una mejora real del bienestar.
La experta recalca que la desigualdad en el mundo sigue algunos patrones. «Desciende y aumenta, depende de si nos comparamos con otros países como China e India, o si nos fijamos a nivel interno de cada país, donde las diferencias entre personas de distinta posición social se están agrandando», añade.
Democracia en riesgo
Por otro lado, Cantó sostiene que una «acumulación extrema de riqueza» permite que determinados grupos económicos puedan incluso «comprar el poder político».
Según explica, la principal consecuencia de ello es que «la democracia está en riesgo», pues «el 1 % más rico de un país se ha hecho muy rico, tanto que puede llegar a comprar al poder político para que legisle según sus intereses».
Asimismo, apunta que «no existe ninguna forma de medir la desigualdad sin juicios de valor detrás». Por eso, reivindica baremos en los que esos juicios «sean explícitos».

A día de hoy, la desigualdad se mide mayormente por el índice de Gini. Cantó opina que es una fórmula muy conservadora que «incluso se ha visto aumentada en muchos países de forma significativa».
En cuanto a los datos, una reducción estadística de la desigualdad no siempre implica una mejora real del bienestar: «En los últimos cuatro años, en España el índice de Gini se ha reducido, pero en un factor tan fundamental como la vivienda los precios se han multiplicado, y no todos podemos tener acceso a un derecho tan básico».
Próximos pasos del Panel
La experta formará parte de los grupos de trabajo que existen en el IPI, tales como medición, análisis de las causas, análisis de las consecuencias y políticas contra el aumento de las desigualdades.
«Cuando nos reunimos hace unas semanas en Johannesburgo estuve analizando las causas, pero probablemente también participe en la medición y en el grupo de políticas. Esperamos que pronto haya otro encuentro», comenta.
En este sentido, uno de los objetivos «cruciales e iniciales» es «marcar unos umbrales de Gini que nos digan, a partir de un determinado valor, cuándo un país llega a niveles de desigualdad que realmente alteren negativamente su sociedad con una expectativa de renta per cápita menor», en sus palabras.
Tal y como ella misma sintetiza en pocas palabras, «estamos para marcar a partir de dónde la desigualdad será especialmente dañina para la sociedad».
Los próximos pasos del Panel Internacional sobre la Desigualdad, tras su fundación y la reunión ya celebrada en Sudáfrica del Consejo Consultivo que forman 37 expertos, son conseguir que un grupo de 40 países del Norte y el Sur global trabajen juntos para reducir la desigualdad.
Antes, también quieren, como organismo independiente que tiene como modelo el Panel Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático de la ONU, preparar un evento de presentación del IPI coincidiendo con la próxima Asamblea General de Naciones Unidas.










