Bogotá (EFE).- El Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) estima en una primera valoración que el terremoto del pasado 10 de agosto dejó en Colombia daños por unos 14.000 millones de dólares, una cifra muy por encima del cálculo preliminar de 9.500 millones de dólares del Gobierno nacional.
Al mismo tiempo, el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) pidió 14,13 millones de dólares para un plan de respuesta en Colombia tras la emergencia.
La directora para América Latina y el Caribe del PNUD, Michelle Muschett, destacó en entrevista a EFE durante una visita a Colombia que esta «profunda tragedia» se ha cebado principalmente con «infraestructura, vivienda y servicios básicos», así como con zonas tradicionalmente atrasadas, como el departamento del Chocó.
«El abordaje que desde el PNUD hacemos no es solo reconstruir desde la lógica de volver a donde estábamos, sino de reconstruir mejor», explicó Muschett, quien abogó por «evitar la reproducción de las vulnerabilidades preexistentes» y apostar por la «resiliencia».

«Aquí hay una posibilidad de ir a esas vulnerabilidades y construir con resiliencia este proceso de recuperación que permita que estas familias y que estas comunidades y economías tengan mejor capacidad para hacer frente a choques que desafortunadamente sabemos que seguirán viniendo», explicó.
La ONU pide 14,8 millones de dólares para Colombia
El Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) lanzó a la vez un «llamado urgente por 14,83 millones de dólares» para implementar un plan de respuesta humanitaria y recuperación en José del Palmar, uno de los municipios más afectados por el terremoto.
El sismo profundizó «gravemente una crisis humanitaria preexistente» en José del Palmar, «derivada del conflicto armado, el desplazamiento y la pobreza. El desastre tuvo un doble impacto devastador sobre poblaciones ya vulnerables», señaló un comunicado difundido por la oficina regional para América Latina y el Caribe del UNFPA, situada en la Ciudad de Panamá.
«Frente a una emergencia que afecta a más de 466.000 personas, con 400 centros de salud afectados y un aumento del riesgo de violencia basada en género», el plan de respuesta humanitaria y recuperación temprana «busca brindar asistencia vital a 370.950 personas, priorizando a 125.984 mujeres en edad reproductiva y 5.038 gestantes».
Ello, mediante el fortalecimiento de la salud sexual y reproductiva, la prevención y respuesta a la violencia basada en género y el empoderamiento de las personas jóvenes en las comunidades más vulnerables del país, indicó la misiva de la agencia de la ONU.
«UNFPA hace un llamado urgente por 14,83 millones de dólares para implementar un plan de respuesta humanitaria y recuperación temprana de 12 meses tras el devastador terremoto de magnitud 7,4 en San José del Palmar (Chocó)», agregó.
El financiamiento
Sobre el financiamiento para la recuperación de la zona afectada por el terremoto, Muschett consideró que, a pesar de las promesas de apoyo económico que han realizado en las últimas semanas países aliados y grandes empresarios del país, Colombia precisará «apoyos de la comunidad internacional y multilateral».
La directora regional del PNUD valoró la capacidad de la administración colombiana para evaluar «daños, pérdidas y costos de recuperación», a los que la agencia de Naciones Unidas ha acompañado «técnicamente» desde el primer momento.
Muschett destacó la propuesta del Gobierno colombiano de incluir la reconstrucción en el próximo Plan Nacional de Desarrollo, lo que a su juicio supondría una «oportunidad» para conectar un proceso de reconstrucción «de largo aliento» con «el resto de las prioridades nacionales de desarrollo».
El foco en «lo territorial»
Entre estas urgencias, destacó la responsable del PNUD, se encuentra el «fuerte foco en lo territorial» que ha apuntado el Ejecutivo del presidente Abelardo de la Espriella, una prioridad que, en su opinión, «va a ser fundamental en este proceso de reconstrucción».
El 10 de agosto un terremoto de magnitud 7,4 afectó a 16 de los 32 departamentos de Colombia. Además de 335 muertos y 4.516 heridos, el temblor provocó graves daños en infraestructura y viviendas.
Según cifras oficiales, el terremoto dejó 206.931 viviendas averiadas y 36.478 destruidas.
Además se registraron daños en 397 centros de salud, 4.316 centros educativos, 6.118 centros comunitarios, 521 vías, cinco aeropuertos, 141 acueductos, 107 puentes vehiculares y 13 puentes peatonales.










