Madrid/Valladolid (EFE).- El 27,25 por ciento de la población de Castilla y León tiene 65 años o más, por encima del 20,72 de promedio nacional, y el segundo mayor indicador sólo por detrás del 28,36 por ciento de Asturias.
El Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha dado a conocer este martes ‘Un perfil de las personas mayores en España, 2026’, un estudio elaborado por su Departamento de Población del Instituto de Economía, Geografía y Demografía, que forma parte del proyecto Envejecimiento en Red, y que está firmado por Julio Pérez, Ana Belén Castillo, Pilar Aceituno y Diego Ramiro.
El estudio recoge que la proporción de población mayor de 65 años muestra un aumento generalizado en 2025 en todas las provincias y una desigualdad territorial: los valores más altos se concentran en el noroeste y el interior (especialmente en León y Zamora, en Castilla y León, o en Galicia, con más del 30%), mientras que las proporciones más bajas se registran en zonas costeras, islas y ciudades autónomas (por debajo del 17%).
También a nivel municipal, la proporción de población mayor de 65 años es mayor en los municipios de Castilla y León, especialmente en el entorno septentrional de Madrid, así como en las zonas interiores de Galicia próximas a la frontera con Portugal.
Además, el estudio recoge que Madrid y Barcelona concentran el mayor número absoluto de residentes centenarios, pero las proporciones más elevadas respecto a la población provincial se observan en las provincias del interior y noroeste como Soria, Zamora, Salamanca, Orense, Ávila o Palencia.
El estudio también refleja que la mayoría de los 10 millones de españoles con 65 años o más vive en casas de su propiedad, pero más de la mitad son antiguas, anteriores a 1981, según un informe que subraya la importancia de financiar la rehabilitación del parque de viviendas para mejorar las condiciones de vida de los mayores.
El informe analiza los últimos datos sobre demografía, salud, recursos económicos y condiciones de vida, además de prestar especial atención a la vivienda y al entorno de la población mayor.
Más del 90 % son propietarios
Más del 90 % de las personas mayores españoles son propietarios de la vivienda en la que residen, pero el 56,6 % de los hogares cuya persona de referencia tiene 65 o más años se ubica en viviendas construidas antes de 1981, es decir, que tienen casi cinco décadas de antigüedad.
De estos hogares, el 20,7 % ha mejorado su eficiencia energética en los últimos cinco años, pero otro 30,3 por ciento no lo ha hecho, aunque cree que es necesario. De este porcentaje, el 74,1 por ciento argumenta que la barrera para acometer estas mejoras es el coste económico.
Por ello, los autores del informe subrayan la importancia de estudiar la financiación de la rehabilitación del parque de viviendas, porque además de la propiedad, hay que analizar las condiciones en las que viven las personas mayores.
«Las administraciones deben poner un cierto énfasis porque con el aumento extraordinario de la duración de la vida esa viviendas todavía van a envejecer más en el futuro y de ahí la necesidad de adaptarlas», ha advertido el demógrafo y coordinador del informe Julio Pérez en la presentación el estudio en la sede del CSIC.
España sigue envejeciendo, pero conectada al mundo digital
El informe repasa las cifras ya conocidas sobre el envejecimiento de la población, y concreta que el 1 de enero de 2025 vivían 10.178.625 de personas con 65 años o más, es decir, el 20,7 % de la población, que supone un incremento de 250.257 personas respecto al año anterior (un 2,5% más).
Los centenarios han aumentado significativamente en solo un año, en concreto un 7,1 por ciento entre 2024 y 2025, al pasar de 15.911 a 17.038. Ocho de cada diez de personas que alcanzan estas edades son mujeres.
Este envejecimiento no es un impedimento para la conexión digital, que ha aumentado en un año -de 2024 a 2025- de forma «espectacular», por encima del promedio de la Unión Europea: el uso diario de internet entre las personas de 65 a 74 años pasó del 70,5 al 75 % en ese periodo.
En el grupo de 75 y más años también aumentó este indicador, aunque de forma más moderada: del 34,6 al 35,4 %.
En 2025, el 85,6 % de las personas de 65 a 74 años había utilizado internet en los últimos tres meses del año, y la mensajería instantánea, las videollamadas y el acceso a información son los usos más frecuentes.
El cambio de tendencia se debe «más a la llegada de las recientes generaciones que a una alfabetización tecnológica entre los mayores», ha explicado el demógrafo, pues España arrastra la escasa o nula instrucción del pasado, incluso analfabetismo, especialmente entre las mujeres.
La vida en salud crece
«Las personas que llegan a la vejez están con mejor salud», ha destacado el investigador, quien ha considerado «sorprendente» que después de haber pasado la pandemia haya seguido aumentando la esperanza de vida en España. «La vida en salud también aumenta», ha aseverado.
No obstante, el estudio señala que la prolongación de la vida no se traduce automáticamente en el mismo aumento de los años vividos con buena salud.






