Bilbao (EFE).- Bilbao apura las últimas horas de sus fiestas más multitudinarias, en las que ha registrado récord de asistencia con más de 2 millones de personas participantes.
Mientras, Marijaia, la muñeca icono de la Aste Nagusia, ultima los preparativos para decir adiós esta noche y emplazar al reencuentro el año que viene.
«Ha sido la mejor Aste Nagusia de la última década», ha valorado el alcalde de Bilbao, Juan Mari Aburto, en una comparecencia ante los medios.
El buen tiempo hecho la última semana de agosto ha contribuido a que haya sido la Aste Nagusia «más participativa de la historia de las fiestas» de la ciudad, con récord de asistencia a los conciertos programados, con más de 240.000 personas, y más de un millón de espectadores siguiendo los fuegos artificiales.
Primer balance
En un primer balance del desarrollo de sus últimas fiestas como alcalde de Bilbao, Aburto ha agradecido la labor de los servicios municipales, así como el «impecable» trabajo de la Ertzaintza y Policía Municipal «en todas y cada una de sus actuaciones».

El alcalde ha destacado también la labor «excepcional» del servicio de limpieza, integrado por más de 600 operarios.
Han recogido 553 toneladas de residuos, más que en años anteriores, aunque la «buena noticia» es que de esa cantidad, se ha separado correctamente más de la mitad, reflejo de que la concienciación en materia de reciclaje «funciona».
El balance del alcalde ha sucedido a la entrega por parte de la concejala de Fiestas, Itziar Urtasun, del Premio del Jurado de la XXXIV Edición del Concurso Internacional de Fuegos Artificiales Villa de Bilbao a la pirotecnia italiana Di Matteo Fireworks por el «brillante» espectáculo que ofreció el pasado 26 de agosto.
Txistularis y gigantes
Por lo demás, en la última mañana de Aste Nagusia han sido protagonistas el Gran Alarde de Txistularis y la Concentración de Gigantes, en la que han participado una decena de comparsas de Bizkaia, Gipuzkoa, Navarra y Lapurdi.

Los gigantes han desfilado en un recorrido que ha partido de la Plaza Circular y concluido en el Arenal de la ciudad.
Por su parte, el Gran Alarde de Txistularis de la Banda Municipal de Txistularis de Bilbao se ha trasladado este año al Muelle Evaristo Churruca, donde han animado la última mañana de las fiestas en compañía de la banda Moonshine Wagon.
Marijaia se despide
Mientras, Marijaia, la gran señora de la Aste Nagusia siempre con sus brazos en alto dispuesta para la fiesta, se prepara para despedirse esta noche de sus fieles seguidores.
Lo hará en el marco de un espectáculo pirotécnico surcando la ría de Bilbao, entre el Puente del Ayuntamiento y el Puente de la Merced, en compañía de la pregonera de las fiestas, Onintza Enbeita, y la txupinera, Ainhoa Urrejola.
Con su ‘agur’, quedarán atrás nueve jornadas de jolgorio, lo que permitirá la recuperación de cuerpos cansados y voces perdidas en el alboroto festivo.
Volverá la normalidad para nostalgia, seguro, de unos cuantos que añorarán, ante la inquietud por estos tiempos inciertos, la certeza que representa Marijaia en el ámbito que le compete, el de la fiesta: la certeza del buen rollo, la diversión, las risas, la juerga, la parranda… EFE









