Bangkok (EFE).- La familia y amigas de Matilde Muñoz, presuntamente asesinada en Lombok el pasado julio, tienen intención de celebrar un «ritual» en su honor y esparcir las cenizas de la española en la playa de la isla indonesia «en la que nadaba cada mañana», dijeron a EFE este jueves fuentes de su entorno.
Una vez «concluyan todas las pruebas de ADN», el cuerpo de Muñoz será cremado y sus cenizas «esparcidas en la playa (de Lombok) donde nadaba cada mañana», dijeron hoy a EFE estas fuentes, que añadieron que alguien de su círculo pretende trasladarse entonces a la isla para el «ritual».

Matilde Muñoz murió por «asfixia»
La Policía indonesia reveló hoy detalles de la autopsia de Muñoz -quien habría cumplido 73 años este mes-, que fue realizada el pasado 4 de septiembre en un hospital policial de Mataram, en Lombok.
Según el comunicado policial, al que tuvo acceso EFE, el examen forense apunta a que falleció por «asfixia», tras hallarse signos de traumatismo en la cabeza, cuello y pecho de la mujer, de cuya muerte la Policía acusa a dos hombres: un empleado y un extrabajador del hotel de Lombok en el que se alojaba.
De acuerdo con la investigación, los hombres, en la treintena, entraron en el bungaló de Muñoz en el hotel Bumi Aditya en la madrugada del 2 de julio y supuestamente mataron y robaron a la española 3 millones de rupias (unos 182 dólares), el equivalente al salario medio mensual en este país en vías de desarrollo.
Ejercicio diario
Su cuerpo fue hallado el 30 de agosto enterrado en una pequeña colina de una parte descuidada y menos visible de la playa de Senggigi (oeste de Lombok), a medio kilómetro de su hotel, tras haber sido trasladado de sitio cuatro veces.

A un corto paseo de distancia, la española disfrutaba a diario de un largo rato de natación matutina, según relataron en Lombok a EFE quienes solían coincidir con ella, y después se sentaba a tomar un tentempié en el Café Alberto, donde conversaba con los camareros.
«Sorprendía cuando decía su edad… Se iba nadando hasta muy lejos», dijo uno de ellos a EFE el pasado 1 de septiembre. Con cariño, el hombre destacó, en línea con lo que relataban otros conocidos, que «siempre era muy simpática y sonriente». «Nos hablaba en indonesio», añadió.
Largas temporadas en Lombok
Nacida en Ferrol (A Coruña) y afincada en Mallorca, Muñoz acostumbraba desde hacía años a pasar largas temporadas en Asia, con el hotel Bumi Aditya como su «hogar» en Lombok, una isla tranquila frente a la masificada Bali y uno de sus destinos predilectos.
La mujer fue construyendo un grupo de amigas viajeras que la recuerdan como «inspiradora y solidaria», según dijeron hoy a EFE.
«Era un ser extraordinario», apuntó por su parte un familiar.