Celia Agüero Pereda |
Maliaño (EFE).- En una zona céntrica de la localidad cántabra de Maliaño, una pequeña tienda de comida para llevar se ha convertido en algo más que un punto de venta, ya que detrás de su mostrador varias personas con autismo atienden al público, preparan pedidos y gestionan el día a día del local.
Lo que para muchos es un trabajo cotidiano, para ellos representa una oportunidad real de inclusión, autoestima y reconocimiento, un proyecto que impulsa la asociación Aptacan a través de su centro especial de empleo.
En una entrevista con EFE, el director de ese centro de empleo, Alberto Baliñas, y la responsable de empleo y vida adulta de Aptacan, Sandra Galdanes, explican que el local funciona gracias a la colaboración con la empresa de catering casa Tin, que elabora los menús que se venden en la tienda.
Son las personas empleadas con Trastornos del Espectro Autista (TEA) las que se encargan de la atención al público, la venta y la organización del espacio, aunque con la metodología del empleo con apoyo, adaptada a las necesidades de cada trabajador.

Del aprendizaje al empleo real
Adriana Martínez empezó su camino en la tienda de Aptacan como alumna en prácticas y pocos meses después se ha convertido en trabajadora contratada.
Su experiencia simboliza el impacto real de este proyecto: un empleo que no solo aporta independencia económica, sino también confianza y autoestima porque, explica, «cuesta que se tomen en serio a las personas autistas en los trabajos». «Este empleo me ha ayudado a ganar confianza y a mejorar con el público», asegura.
La tienda no solo ofrece trabajo remunerado, sino también prácticas para quienes se preparan dentro del programa de inserción sociolaboral de Aptacan, ya que en el centro trabajan la parte teórica y en la tienda ponen en práctica lo aprendido.
Mirar de frente al autismo
«El autismo no es una barrera, es una forma distinta de entender el mundo», afirma Sandra Galdanes, quien pide a la sociedad que deje atrás los estereotipos y se acerque a conocer lo que realmente significa.
En cada plato servido y en cada sonrisa tras el mostrador, esta tienda demuestra que la inclusión no es una teoría, sino un acto cotidiano.