Detalle de la fachada exterior del edificio de la Audiencia Nacional de Madrid. EFE/Mariscal

Confirmada prisión provisional para el financiador de Alvise por fraude con criptomonedas

Madrid (EFE).- La Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional ha confirmado la prisión provisional para el cabecilla de la presunta estafa con criptomonedas de Madeira Invest que entregó 100.000 euros al eurodiputado Alvise, Álvaro Romillo, que fue detenido el pasado 7 de noviembre, por elevado riesgo de fuga.

En un auto fechado este viernes al que ha tenido este viernes acceso EFE, la Sala recuerda que Romillo esta acusado de un presunto fraude a más de 3.000 inversores por más de 185 millones de euros, y le mantiene en prisión por la «ingente capacidad económica» de la que dispone en el extranjero, lo que le permitiría vivir «holgadamente» en países en los que evitar las posibles órdenes de busca y captura.

El pasado 7 de noviembre, el juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama decretó su ingreso en prisión provisional sin fianza.

El auto explica que durante la investigación se han localizado transferencias por valor de 12.935.000 euros en una cuenta bancaria de Singapur, que recibió más de 29 millones de euros de otra abierta en un Banco de Portugal, que era utilizada presuntamente por el investigado para desviar los fondos recibidos por los inversores.

Cuenta bancaria ubicada en Tailandia

Desde ella se habría desviado aproximadamente 18 millones de dólares a una cuenta bancaria ubicada en Tailandia; asimismo, el acusado posee bienes inmuebles, vehículos de lujo y embarcaciones en diferentes países, a lo que se suma la localización de una cuenta en criptomonedas de la que es titular con más de 7 millones de euros.

De ahí la «ingente capacidad económica» en el extranjero de la que dispone Romillo, que le permitiría vivir holgadamente en países donde evitar las órdenes de busca y captura.

«No cabe duda que todo ello son datos indicios objetivos que incrementan no sólo el riesgo de fuga, sino también la posibilidad de destrucción o de ocultación de pruebas del entramado societario supuestamente formado y creado por el investigado para el desvío de fondos, pues muchas de estas sociedades y las operaciones de desvío y ocultación de fondos se encuentran en el extranjero dispersas en diferentes países», señala el auto.

Por ello es preciso «proceder a su localización y bloqueo, y averiguar las operaciones de blanqueo presuntamente ejecutadas, medidas que se verían frustradas o, al menos, dificultadas si el investigado se encontrara en libertad.

Romillo podría seguir operando con medios telemáticos, añade el auto.

Riesgo de fuga

La Sala razona que las elevadas penas que corresponden a los delitos que se le atribuyen -organización criminal, blanqueo de capitales, continuado de falsedad en documentos mercantiles y estafa agravada en la modalidad de delito masa-, que superan los 9 años de cárcel y podrían llegar hasta los 16 años, permiten pensar en riesgo de fuga.

Romillo podría además tratar de hacer desaparecer los rastros de las operaciones defraudatorias realizadas y evitar la incautación de las ganancias obtenidas con ellas.

Madeira Invest Club, que empezó a operar a principios de 2023, se presentaba como un «club privado de inversión» que ofrecía supuestas oportunidades en inmuebles, vehículos de lujo, yates, whisky, oro y criptomonedas, entre otras, garantizando rentabilidades fijas y recompra asegurada.

Las aportaciones de los inversores se formalizaban mediante contratos de compraventa de obras de arte digitales que el club se comprometía a recomprar en un plazo determinado con beneficios preestablecidos, pero en realidad se trataba de un esquema piramidal en el que las ganancias de los primeros participantes se pagaban con el dinero de los nuevos inversores.