Roger Mateos |
Barcelona (EFE).- Encuestas recientes auguran un terremoto político en la Cataluña ‘postprocés’: Aliança Catalana multiplicaría exponencialmente sus escaños, sobre todo a costa de JxCat, mientras que Vox daría el ‘sorpasso’ al PP. ¿Qué rasgos comparten esos votantes ahora proclives a votar opciones de extrema derecha?
Según el último barómetro del Centro de Estudios de Opinión (CEO) de la Generalitat, Aliança y Vox podrían llegar a sumar 34 escaños en el Parlament, el 25 % del hemiciclo, unos guarismos que invitan a reflexionar sobre la procedencia de estos nuevos apoyos.
¿De qué caladeros se nutren Aliança y Vox?
Para disparar sus expectativas de representación desde sus actuales dos escaños hasta los 20 que vaticina el CEO, Aliança pesca sobre todo en el caladero de JxCat -que sufre un 21 % de fuga de votos hacia la formación que lidera Sílvia Orriols-, pero también recibe electores procedentes de Vox (9 %), ERC (7 %) y PP (5 %).
Mientras Aliança capta adhesiones de todos los flancos, el crecimiento de Vox se basa casi exclusivamente en la pérdida de apoyos del PP (10 % de votos transferidos en las elecciones catalanas, hasta un 18 % en unas hipotéticas generales).
¿Qué está pasando con el eje identitario?
Una de las grandes novedades en el paisaje demoscópico catalán es que el eje identitario Cataluña-España, fundamental en los años del ‘procés’, está perdiendo fuerza, lo que permite que una formación independentista que legitima la vía unilateral, como Aliança, reciba el aval de votantes firmemente partidarios de la unidad de España.
Solo un 48 % de quienes votarían a Aliança Catalana prefieren la independencia, un 26 % aboga por un Estado federal, un 21 % apoya el statu quo autonómico y un 4 % ve a Cataluña como una región de España, lo que pone de manifiesto que, a medida que Aliança crece, su electorado adquiere «un perfil más plural y diverso», señala en declaraciones a EFE el director del CEO, Joan Rodríguez Teruel.
¿En qué se parecen los votantes de Vox y Aliança?
Cruzando los datos del último barómetro, Rodríguez Teruel llega a la conclusión de que, aunque la independencia de Cataluña sigue siendo un factor irreconciliable entre ambos partidos, «los votantes que dicen que votarían a Vox o a Aliança cada vez se parecen más».
En ambos casos, señala el director del CEO, comparten una «visión muy crítica» con los gobiernos de Salvador Illa y Pedro Sánchez, una preocupación elevada por temas como la inmigración o la seguridad, un enfoque menos favorable a la intervención pública para regular la falta de vivienda o la lucha contra la pobreza, así como unos valores que dan menos importancia a las desigualdades sociales y una «nostalgia» por un tipo de país que creen que se está perdiendo.

¿Puede haber un voto dual de extrema derecha?
Tradicionalmente, en Cataluña, existía un voto dual según la convocatoria, que favorecía al PSC en las elecciones generales y a la antigua CiU en las autonómicas, y hoy, según constata Rodríguez Teruel, empieza a detectarse eso en el campo de la extrema derecha.
Uno de cada seis votantes de Aliança en unas autonómicas dice que optaría por Vox en unas generales -a las que el partido de Orriols ya ha dicho que no se presentará-, mientras que uno de cada cinco electores de Vox en unas elecciones a las Cortes escogería la papeleta de Aliança en unas catalanas, una dualidad que, según Rodríguez Teruel se explica porque el peso del eje identitario, que años atrás era clave para escoger el voto, ahora ha caído en picado.
¿Cómo reacciona Vox ante el auge de Aliança?
Frente al cordón sanitario aplicado por PSC, JxCat, ERC, Comuns y CUP en el Parlament para rechazar toda iniciativa que provenga de la extrema derecha, Vox y PP no tienen reparos en apoyar determinadas mociones o propuestas de Aliança que no choquen con sus postulados y, de hecho, en el último debate de política general, avalaron más de una treintena de puntos de resoluciones del partido de Orriols.
Conscientes del poder de seducción de Orriols sobre parte de su electorado, en Vox suelen tratarla con cautela: en un debate entre portavoces en La 2 en septiembre, su portavoz en el Parlament, Joan Garriga, al ser preguntado por qué nota le concedería a cada grupo de la oposición, otorgó «un cero» a todos los demás partidos, excepto a PP y Aliança, a los que concedió «un dos» sobre diez.