Ginebra (EFE).- Los relatores de la ONU para el derecho a la vivienda y en defensa de los migrantes condenaron este viernes el desalojo de unas 400 personas del antiguo instituto B9 de Badalona, que consideraron «una grave violación» de las libertades fundamentales, y advirtieron de que estuvo acompañado de un «discurso estigmatizador» por parte de las autoridades públicas que es «inaceptable».
«Desalojar a una persona en pleno invierno y dejarla sin hogar constituye una grave violación del derecho a una vivienda adecuada» y también puede constituir un «trato cruel, inhumano o degradante», señalaron en un comunicado el relator para la vivienda, Balakrishnan Rajagopal, y su homólogo para los migrantes, Gehad Madi.
Este desalojo, ejecutado el 17 de diciembre, vino acompañado de declaraciones de cargos públicos «que describían a todos los que vivían en el B9 como una fuente de inseguridad en la zona y los tildaban de delincuentes o violentos, sin aportar pruebas que lo demostraran», aseguraron los dos expertos de Naciones Unidas.
Piden cesar esa retórica
Instaron por ello a cesar esta retórica, señalando que «los migrantes se enfrentan a múltiples dificultades a la hora de acceder a una vivienda adecuada y las autoridades públicas deben esforzarse por combatir la discriminación, no por alimentarla».
También subrayaron que el suceso se produce en un contexto de «falta de vivienda y condiciones de vida inseguras e inadecuadas», mostrando «fallos estructurales» que requieren «una respuesta urgente basada en los derechos, y desde luego no en más desalojos».

La mayoría de los residentes desalojados proceden de países del África occidental y subsahariana, y entre ellos hay personas pertenecientes a colectivos vulnerables tales como mujeres, personas mayores o con necesidades médicas, señalaron los relatores.
«A pesar de la frecuencia de estas situaciones, el Ayuntamiento de Badalona mantiene una política de no ofrecer alternativas de vivienda a los afectados», lamentaron, y alertaron que muchos de los desalojados no tendrán más remedio que buscar refugio de nuevo en otros asentamientos informales o acampar al aire libre.