Teresa Díaz |
Madrid (EFE).- El Gobierno afronta con confianza la evaluación sobre su gasto militar que la OTAN realizará a finales de este mes tras un año en el que desde Defensa se muestran satisfechos por el importante esfuerzo llevado a cabo, que ha disparado la inversión hasta alcanzar los 33.123 millones de euros.
Al fijar el nuevo objetivo de gasto en la cumbre de la Haya de junio del año pasado, la Alianza estableció realizar evaluaciones periódicas para comprobar el avance de los países respecto a los objetivos de gasto y capacidades comprometidos.
«Esfuerzo titánico»
En esa cita los países aliados se comprometieron a incrementar el esfuerzo en defensa para llegar al 5 % del Producto Interior Bruto (PIB) en diez años, un objetivo que el Ejecutivo de Pedro Sánchez no suscribió.
España defendió entonces y se mantiene firme en que con un 2,1 % del PIB se puede cumplir con las exigencias de capacidades pactadas en la cumbre, si bien la Alianza Atlántica cree que no será posible con menos del 3,5 %.
Dos meses antes de la reunión de La Haya el Gobierno empezó a dar pasos con la aprobación del Plan Industrial y Tecnológico para la Seguridad y la Defensa. Un total de 10.471 millones de euros adicionales para este ejercicio que se han ejecutado en su totalidad haciendo un «esfuerzo titánico», aseguran fuentes de Defensa.
Los 31 Planes Especiales de Modernización (PEM), uno de los principales ejes del plan, están todos en marcha y ahora el siguiente paso es desarrollar los planes industriales a partir de este mismo mes, afirman las fuentes.
Los PEM abarcan desde vehículos de combate sobre cadenas y la actualización de artillería autopropulsada, hasta radares, vehículos lanzapuentes, nuevos buques, la modernización de fragatas F-100, un sistema de guerra electrónica, nuevos aviones de instrucción, helicópteros multipropósito y dos satélites radar, entre otras capacidades.
Balance positivo
Con esta carta de presentación acude el Gobierno este mes al examen de la OTAN, todavía sin fecha fijada. Antes presentará un informe en el que detallará todas sus cuentas y programas con los que acredita que ha cumplido no solo el objetivo del 2 % del PIB sino también el de capacidades operativas.
Desde el Gobierno se hace un balance del año muy positivo en el ámbito de la defensa, sin querer caer en la autocomplacencia, y se pone el acento en que la inversión militar ha venido para quedarse, señalan las fuentes.
En cuanto a la participación en misiones internacionales, la fuentes aseguran que España está a la cabeza. Alrededor de 4.000 militares y guardias civiles españoles se mantendrán desplegados este año en 15 países, según aprobó el Consejo de Ministros el pasado 23 de diciembre en su última reunión del año.
Entre otras operaciones, España participa de una forma muy significativa en el refuerzo del flanco este de la OTAN con el despliegue de efectivos terrestres en Letonia, Eslovaquia y Rumanía; en la operación ‘Persistent Effort’, que agrupa las misiones de Policía Aérea y defensa del espacio aéreo, y en las Agrupaciones Navales Permanentes de la Alianza.
Defensa también se muestra muy satisfecha de las «buenas» relaciones que mantiene con la Administración de Donald Trump, pese a que el propio presidente estadounidense ha señalado en numerosas ocasiones que España no ha sido «un socio leal» de la OTAN por negarse a incrementar sus gasto en defensa hasta el 5 % de PIB.
«Desde el punto de vista militar por parte de Estados Unidos no hay más que reconocimiento a la labor de España», subrayan las fuentes.