Girona (EFE).- El temporal que ha afectado a la provincia de Girona comienza a remitir y se registra un descenso del caudal del río Onyar, uno de los que más amenazaba de desbordamiento a su paso por la capital, mientras se mantiene la búsqueda del desaparecido en Palau-sator, arrastrado con su coche por la riera.
El Ayuntamiento de Girona ha transmitido poco antes de las 19:00 horas de este martes un mensaje de «tranquilidad a la ciudadanía», después de que hayan pasado los peores momentos del episodio de lluvias.
La situación del río Onyar ha mejorado, al igual que la del Ter en la capital, aunque se mantiene la recomendación de prudencia y se recuerda el riesgo de desprendimientos y caída de árboles.
La previsión del miércoles es que la ciudad funcione «con normalidad»
La previsión del miércoles, según el Ayuntamiento, es el de que la ciudad funcione «con normalidad», después de que se hayan restringido servicios de atención al ciudadano en los barrios más amenazados de inundación.
En cuatro comarcas de la provincia, Alto Ampurdán, Bajo Ampurdán, Selva y Gironés, se ha suspendido la actividad escolar y deportiva, según anunciaba a primera hora una alerta de móvil de Protección Civil, aunque ya se ha anunciado el regreso a las aulas este miércoles.

Al respecto, el responsable de Bomberos de la Generalitat en Girona, Jordi Martín, ha destacado la importancia de la medida y de las restricciones de movilidad «para minimizar el riesgo de las personas».
El número de servicios acumulados por los bomberos en Cataluña supera los 1.200, de los que 534 corresponden a la provincia gerundense.
Una persona desaparecida
En el núcleo de Palau-sator se busca a la persona de 63 años, que según ha explicado Martín, ha sido arrastrada en su vehículo cuando se encontraba en un desplazamiento laboral, ya que repartía productos de la panadería de esta localidad.
Martín ha lamentado que el fuerte caudal de la riera haya obligado a suspender las labores de búsqueda, pero los efectivos permanecen en el sitio a la espera de reanudar la labor en cuanto sea posible.
Otro trabajo destacado de los bomberos en esta jornada de temporal ha pasado por evacuar a cuarenta personas de una fundación de discapacitados próxima a Figueres.
También ha destacado la mejora de las condiciones, especialmente en el río Onyar, donde la situación de riesgo que había a mediodía «ya no existe».
Sin embargo, el panorama es más complejo en el Daró, entre La Bisbal d’Empordà y Torroella de Montgrí, una zona en la que se registran afectaciones en vías secundarias.
El río Ter también presenta caudales «muy importantes» en palabras de Martín entre Colomers y la desembocadura, con una situación controlada, aunque se contempla la posibilidad todavía de escenarios de riesgo.
«Sabemos que las precipitaciones irán reduciéndose», ha sido el mensaje positivo desde bomberos, que advierten sin embargo de caudales importantes también en la comarca del Alto Ampurdán que, como sucede en el Bajo Ampurdán, se encuentran con el inconveniente de la dificultad de desagüe al llegar al mar por el fuerte oleaje.
La jornada ha incluido además incidencias ferroviarias, especialmente con la cancelación del servicio en la línea R11, aunque el mensaje desde las autoridades pasa por esa mejora de las condiciones meteorológicas que permitirá recuperar la normalidad en las próximas horas.