Madrid (EFE).- El expresidente del Gobierno Felipe González ha dicho este martes que nunca pactaría con Vox pero que, «a mucha más distancia», estaría la posibilidad de que lo hiciera con Bildu, y ha anunciado que votará en blanco en unas próximas elecciones generales, de las que saldrá una derecha «abrumadoramente mayoritaria».
En un desayuno celebrado en el Ateneo de Madrid, el que fuera secretario general del PSOE ha recalcado que no pactaría «ni de broma» con gente que ni siquiera ha perdido perdón ni ha ayudado a resolver los crímenes de ETA.
Votará en blanco en las próximas generales
González ha reconocido que es una etapa diferente ya que se acabó ETA y que tienen derecho a estar en la política. Pero, «¿que digan que si se sacan presos votan los presupuestos?. ¿Nos hemos vuelto locos?», se ha preguntado.
El expresidente del Gobierno ha vaticinado que el resultado de unas próximas elecciones generales sería parecido a los últimos comicios autonómicos que se han celebrado, como los recientes de Aragón, respecto a cuyos resultados ha criticado que no se haya hecho autocrítica en su partido.

Unas elecciones en las que -ha desvelado- votaría en blanco: «No votaré a ningún partido que no sea el PSOE», ha indicado González, que ha sostenido que para votar a los que no le representan en su partido no lo hará.
Preguntado por la razón por la que continúa en el PSOE, ha indicado: «¿Por qué voy a querer dejar el PSOE? ¿De verdad tengo que dejar el PSOE? Si alguien tiene que dejarlo, que lo deje el que lo destroza».
Sin presupuestos, elecciones
Ha dicho González que sin presupuestos habría que convocar elecciones y ha recordado que él mismo lo hizo cuando no pudo aprobarlos: que no haya presupuestos generales del Estado es «una clara violación de la Constitución», ha subrayado.
«Cuando llevas dos años en el gobierno eres heredero de ti mismo», ha dicho González, que ha considerado que el mejor antídoto para combatir a la ultraderecha es que funcione España.

Pero, ha sostenido, Pedro Sánchez «cuenta los días» en los que va superando el tiempo que estuvo José Luis Rodríguez Zapatero al frente del Gobierno. Luego quiere superar los que estuvo José María Aznar y luego serán los que estuvo el propio González, que, a su juicio, fue demasiado.
El PSOE es, ha destacado, un partido al que quiere y por eso ha advertido que un proyecto político «no es para salvarse uno sino que debe ser para servir a España y para hacerse cargo del estado de ánimo de la gente».
«¿Qué nos esta pasando cuando ni somos poder ni alternativa de poder?», se ha preguntado González, que ha destacado la necesidad de un proyecto en el que «no digo que se tenga mayoría, sino vocación de mayoría» para los ciudadanos y no en contra del que tienes enfrente.
PSOE y Gobierno restan peso a la intención de votar en blanco
El Gobierno y miembros del PSOE han restado importancia a la declaración del expresidente y consideran que ya no es referencia, sino una «voz más» dentro del partido.
El expresidente del Gobierno ha insistido en que votará en blanco en unas próximas elecciones generales, de las que vaticina que saldrá una derecha «abrumadoramente mayoritaria».
Desde el Gobierno, su portavoz, Elma Saiz, ha señalado que la voz del expresidente González es «una más». «El PSOE es un partido democrático: hay muchas voces y la de Felipe González es una más», ha aseverado en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros.
Para el portavoz del PSOE en el Congreso, Patxi López, González «hace mucho tiempo» que dejó de ser una «referencia» para su formación.
Feijóo y la unión de la izquierda
Tampoco tiene un proyecto de país, ha sostenido, el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, sino solo uno «para echar a Sánchez».
También se ha referido al espacio de la izquierda y al «enésimo intento de unirla «para dividirla», en referencia a las últimas propuestas de alianzas. Y «lo hacen muy bien», ha bromeado.
Sobre la posibilidad de un candidato alternativo a Pedro Sánchez en el PSOE, ha dicho que incluso entre los que el secretario general del PSOE tiene más próximos «hay muchos que aspiran a sustituirle», y ha agregado que «para que haya un puto amo tiene que haber gente con actitud de siervo».