Logroño (EFE).- Una treintena de miembros de la Asociación Histórico Cultural Guardias de Santiago han renovado este viernes su juramento a la Virgen de la Esperanza, patrona de Logroño, en la Iglesia de Santiago el Real, lo que ha supuesto retomar esta tradición tras 10 años.
Este acto ha contado con la imposición de las insignias de la Cofradía de Nuestra Señora de la Esperanza a 30 miembros de Guardias de Santiago, un reconocimiento a estos recreadores históricos que se ha recuperado tras más de una década y del que han sido testigos unos 100 asistentes.

Los miembros de la Guardia de Santiago, encargados de mantener viva la memoria del cerco de 1521, han acudido a esta cita ataviados con ropajes que recrean al pueblo y las milicias que defendieron la ciudad durante el asedio.
Portando sus espadas y alabardas, los Guardias han escoltado a la comitiva para iniciar la ceremonia, que ha contado con la ofrenda de los Lirios Blancos, emblema de la pureza de la Virgen y de parte del escudo de Logroño, y el encendido del Gran Velón.
Esperanza renovada del pueblo
La llama del Gran Velón “representa la esperanza renovada de un pueblo que mantiene vivas sus raíces cinco siglos después” del cerco, ha indicado a EFE la secretaria de la Asociación Guardias de Santiago, Cristina Irazola.
Ha recordado que no solo los recreadores, sino “todos los que lo deseen pueden hacer un juramento a la Virgen de la Esperanza” durante este acto.










