Madrid (EFE).- El nuevo revés de la Audiencia de Madrid al juez Peinado por la escasa fundamentación de sus escritos le va a obligar a motivar adecuadamente las razones por las que pretende que la causa de Begoña Gómez se juzgue por jurado, y previsiblemente retrasará varios meses sus planes de dejar la instrucción terminada antes de jubilarse en septiembre.
La Audiencia Provincial ha anulado la decisión del juez instructor de que, en caso de llegar a juicio, sea un jurado quien juzgue a Begoña Gómez, su asesora Cristina Álvarez y el empresario Juan Carlos Barrabés, al entender que el magistrado no ha reunido «indicios concluyentes y consistentes» para seguir adelante por este procedimiento.
Ese órgano judicial le ha ordenado -al estimar parcialmente varios recursos de los imputados- dar marcha atrás y retrotraer las actuaciones al momento previo a la transformación del procedimiento en uno de jurado -el pasado mes de octubre- en un auto en el que sin embargo da por válidas diligencias que han sido admitidas y practicadas después.

«Una decisión trascendental»
La sección 23 de la Audiencia vuelve a mostrarse muy crítica con el juez y considera que no es asumible «una decisión trascendental» como la de adaptar la causa a los trámites del jurado «sin precisar a los investigados qué concretas conductas» son las que justifican dicha decisión.
Ahora lo previsible es que el juez Peinado dicte un nuevo auto motivando su propuesta de un procedimiento por jurado popular y en dicho escenario también es plausible que de nuevo las defensas recurran ante la Audiencia Provincial. En ese caso y al tratarse de una causa sin preso, los magistrados pueden tardar entre 5 y 8 meses en responder, como ya ha ocurrido en este mismo proceso, según explican a EFE fuentes jurídicas.
Las fuentes recuerdan que el juez Juan Carlos Peinado cumple a finales del próximo mes de septiembre 72 años, que es la edad máxima para ejercer como juez según la ley, de manera que cabría la posibilidad de que tenga que jubilarse antes de poner fin a la instrucción.
En cualquier caso, las fuentes dejan claro que aunque la decisión de la Audiencia Provincial es un «varapalo» para Peinado, que claramente alargará la causa, no desnaturaliza la investigación ni determina que el caso no llegue a juzgarse por jurado, sino simplemente pide que se argumente bien.
Fuentes de las acusaciones populares personadas en la causa han dejado claro que el proceso sigue adelante, y mientras desde Hazte Oír inciden en que Begoña Gómez «sigue pentaimputada y las diligencias acordadas siguen su curso», desde Iustitia Europa añaden que la orden de la Audiencia «no deja de ser una decisión excepcionalmente garantista con las defensas, admitiendo a trámite recursos que, por norma general, no tendrían cabida».
Nuevo revés de la Audiencia Provincial al juez Peinado
La Audiencia Provincial ha acotado los contornos de esta causa a base de sucesivas correcciones a la instrucción realizada por el juez Juan Carlos Peinado, incluidas las cuatro ocasiones en las que esta instancia superior le ha recordado que no puede investigar la supuesta implicación de Begoña Gómez en el rescate de Air Europa.
Además, a lo largo de la causa, la Audiencia de Madrid ha ordenado al juez desimputar a tres personas que estuvieron investigadas: el rector de la Universidad Complutense de Madrid Joaquín Goyache, el exconsejero madrileño y directivo del Instituto Empresa Juan José Güemes, y en el último caso, el delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín Aguirre.
También rechazó la Audiencia la decisión de Peinado de investigar en una pieza separada un presunto delito de malversación, por el empleo que Begoña Gómez hizo de su asesora de Moncloa, lo que llevó a Peinado a unir esta línea de investigación a la pieza principal.
Además, estos magistrados dejaron sin efecto la orden que el juez dio para investigar los correos electrónicos enviados y recibidos por Begoña Gómez desde su cuenta institucional de Presidencia del Gobierno entre 2018 y 2025 por carecer de justificación necesaria, aunque el juez ya ha repetido esta petición.
Durante su instrucción, Peinado también ha visto como terminaba en vía muerta su petición de investigar al ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, pues el Tribunal Supremo no apreció «un mínimo respaldo indiciario» para abrirle una causa por presuntos delitos de malversación o falso testimonio.