Imagen de archivo del ex teniente coronel Antonio Tejero en el intento de Golpe de Estado del 23F. EFE/Manuel H. de León/Manuel P. Barriopedro.

Historiadores no ven grandes novedades en los papeles del 23F y sí algunas ausencias

Madrid (EFE).- Los historiadores y especialistas en el 23F que este jueves se han pronunciado sobre la desclasificación de los papeles de la intentona golpista de 1981 no han visto grandes novedades respecto a lo que ya se sabía, aunque sí han avisado de algunas ausencias en la documentación, que quizá ya ni existan.

EFE ha hablado con los historiadores Julián Casanova, Roberto Muñoz Bolaños y Emilio Grandío y ha recogido también la opinión del escritor y académico de la RAE Javier Cercas, autor de ‘Anatomía de un instante’, que también ha afirmado que la mayoría de los documentos desclasificados del golpe ya se conocían y ha manifestado que «el gran secreto del 23F es que no hay ningún secreto».

«Si tuviera que ponerle un título, sería el secreto vacío», ha precisado durante un encuentro con periodistas en Madrid para presentar una edición especial de ‘Soldados de Salamina’, en el que ha dicho que «incluso algunos documentos que se están dando por nuevos ya estaban publicados y, los que no, no hacen más que confirmar lo que sabíamos».

Cercas ha apuntado también que «el bulo de que el rey monta el golpe lo crea la ultraderecha antes y durante el juicio para eximirse de responsabilidades», pero «hoy lo difunde la extrema izquierda y los secesionistas, por motivos menos obvios».

Casanova ve «clarísimo que faltan documentos importantes»

El catedrático de Historia Contemporánea en la Universidad de Zaragoza​ Julián Casanova ve «clarísimo» que incluso después de la desclasificación de los papeles del 23F «faltan documentos importantes en torno a por qué nadie se enteró, al parecer, en las altas esferas de esa conspiración, empezando por el rey Juan Carlos».

En una entrevista con EFE tras hacer público el Gobierno 153 documentos sobre la intentona golpista de 1981, Casanova ha advertido de que «en la historia los que deciden clasificar los documentos deciden que documentos clasificar» y cuáles «destruir».

Es lo que ocurrió, por ejemplo, tras la guerra civil y durante el franquismo con la versión creada por la dictadura, que costó mucho a los historiadores superar, y ahora, con el 23F, muchos años después y pese a contar con referencias audiovisuales, no se sabe «nada» de la financiación ni de la trama civil en torno al golpe.

Los papeles del 23F no dan una visión de lo que pasó

El profesor de la Universidad Camilo José Cela y autor del libro ‘El 23-F y los otros golpes de Estado de la Transición’, Roberto Muñoz Bolaños, ha declarado a EFE en otra entrevista que los papeles conocidos esta semana no dan una visión global de lo que ocurrió ni aportan «nada» que no se conociese, y que habrá que esperar a conocer el documento «fundamental», el sumario del juicio, para hacerse una composición completa de qué fue el 23F.

Para este experto, una de las pocas personas que ha tenido acceso al sumario del juicio, «ninguno» de los 153 documentos conocidos son «relevantes» y «nada» cambia respecto a lo que ya se sabía ni a la opinión que los españoles pueden tener de los personajes del 23F, desde el rey a Antonio Tejero, Alfonso Armada o Jaime Milans del Bosch.

Para este estudioso del 23F, que considera que ahora se ha desclasificado «lo que se podía desclasificar, realmente muy poco», los documentos revelados no aportan demasiado sobre el papel del rey Juan Carlos, aunque sí confirman lo que ya se sabía: «El rey no está implicado en el golpe de Estado».

Una forma «poco útil» de difundir los documentos

Para el catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad de Santiago y miembro de la Red Española de Estudios Históricos de Inteligencia (Reshint), Emilio Grandío, la forma en que se han difundido los documentos del 23F resulta «poco útil» debido a la falta de contexto archivístico y a la ausencia de información básica sobre la procedencia de las fuentes.

En una entrevista telefónica con EFE en Canarias, Grandío ha señalado que los papeles hechos públicos 45 años después del intento de golpe de Estado «no aportan especialmente nada nuevo, más allá de algún matiz», y que, desde la perspectiva de los investigadores, la cuestión no es tanto la cantidad de documentos desclasificados sino la forma en la que se publican.

«Lo fundamental no es desclasificar, sino cómo se desclasifica», ha resumido Grandío en relación con los cientos de documentos publicados esta semana por el Gobierno de España, muchos de ellos sin firma o referencias claras sobre su autoría y procedencia, lo que a su juicio dificulta su análisis.