Alicante (EFE).- El presidente de la Cámara de Comercio de Alicante, Carlos Baño, ha sido detenido este viernes por la mañana por la Policía Nacional en relación con un supuesto delito de corrupción en torno a unos bonos consumo en una veintena de municipios de la provincia correspondientes a los años 2022 y 2023.
Esta campaña de bonos consumo fue impulsada por la Diputación de Alicante en la etapa del popular Carlos Mazón para potenciar el gasto de los hogares de la provincia tras las consecuencias económicas de la pandemia de la covid, y la investigación trata de aclarar si pudo haber un posible fraude en la gestión de esos fondos públicos.
Varios registros
Aunque es mayoritariamente conocido por encabezar la Cámara de Comercio, Baño ha sido detenido en su calidad de presidente de la patronal Federación Alicantina de Comercio (Facpyme).
En paralelo al arresto y en coordinación con la Fiscalía Anticorrupción de Alicante, agentes del grupo de Blanqueo de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la brigada judicial de la Policía Nacional proceden a varios registros de las entidades que gestionaron los bonos consumo, entre ellos de la sede de la citada patronal Facpyme.

Estaba previsto que Carlos Baño participara a las 11:30 horas de este viernes en la presentación ante los periodistas de un informe sectorial de turismo en la sede de la Cámara, pero el acto comenzó sin su presencia y sin que se diera cuenta de que había sido arrestado.
Fuentes del organismo cameral han informado a EFE de que la Policía Nacional no ha acudido a sus instalaciones para registro alguno y que carecen de noticias de lo sucedido.
Los bonos consumo
Los bonos consumo sujetos a esta investigación se refieren a una de las medidas estrella del mandato de Carlos Mazón al frente de la Diputación de Alicante (2019-2023) con el doble objetivo de ayudar al comercio local y ayudar a las familias tras las consecuencias económicas de la pandemia de la covid-19.
De esta manera, la Diputación dirigió entre 2022 y 2024 unos 58 millones de euros a este programa mediante el que se subvencionaba el 50 por ciento de las compras de consumidores en establecimientos locales adheridos, mientras que el resto del importe era abonado por el cliente.
La investigación trata de dilucidar si Facpyme, presidida por Baño, se habría beneficiado económicamente al ejecutar las campañas a través de una sociedad instrumental.