Madrid (EFE).- La empresaria Carmen Pano se ha reafirmado este jueves en el Tribunal Supremo de que hizo dos entregas de un total de 90.000 euros en la sede del PSOE en Ferraz a petición del comisionista Víctor de Aldama. «Yo llevé el dinero a la sede, no sé para quién era ni a qué correspondía», ha dicho.
Pano, investigada en la Audiencia Nacional en el caso de Hidrocarburos, ha testificado en la tercera jornada del juicio contra el exministro, su exasesor Koldo García y el empresario Víctor de Aldama por las presuntas irregularidades en la compra de mascarillas durante la pandemia de la covid 19.
«Me estaban esperando»
Como ya hiciera en sus declaraciones en instrucción, Pano ha confirmado las entregas: «Yo a Ferraz he ido dos veces a entregar 45.000 y 45.000 de parte del señor Aldama».
Según ha dicho, la primera vez fue en taxi y la segunda acompañada de Álvaro Gallego, que esta mañana ha ratificado que así fue. A su llegada a la recepción, dijo quién era y le respondieron que subiera a la segunda planta. «Me estaban esperando nada más salir del ascensor, un señor», ha explicado Pano. Ella lo entregó de inmediato y se fue.

En ambas ocasiones, había pasado previamente por la oficina de Aldama en la calle Alfonso XIII de Madrid, para darle dinero de Claudio Rivas, socio del comisionista e investigados ambos por un fraude millonario en el sector de hidrocarburos.
Pano ha explicado que Rivas le hacía transferencias de dinero y que luego ella sacaba el efectivo y se lo entregaba a Aldama, y aunque ha dicho desconocer la finalidad de esas entregas porque ella «cumplía órdenes» del primero, ha supuesto que, «evidentemente», era por las gestiones de Aldama para conseguir la licencia de operadora en hidrocarburos para Villafuel, propiedad de Rivas.
Unos 600.000 euros, ha calculado, y ha dicho que ella «lo llevaba a Alfonso XIII en efectivo» para entregárselo a Aldama.
Dos veces que fue a entregar dinero a Aldama, 45.000 euros cada ocasión, el comisionista le pidió que lo llevara a Ferraz, aunque Pano desconoce la finalidad. «Yo llevé el dinero a la sede, no se para quién era ni a que correspondía», ha dicho.
Aldama dijo que «el ministro quería una casa»
Por otra parte, Pano ha asegurado que la casa que adquirió la empresa de su hija en La Alcaidesa (Cádiz) por orden de Claudio Rivas era un regalo de este último al exministro por sus gestiones para conseguir la licencia de Villafuel, un inmueble que se le ofreció al ministro como alquiler con derecho a compra.
Ella en un principio pensó que la compra obedecía a «una inversión», pero después se dio cuenta de que «era para el señor Ábalos».

«Aldama dice que el tema de la operadora se va a conseguir y que el ministro quería una casa», ha subrayado la testigo.
Entre esas presuntas gestiones del exministro estaría la reunión en Industria con Juan Ignacio Bidart, el jefe de gabinete de la entonces ministra Reyes Maroto, presuntamente para abordar la licencia de hidrocarburos.
Pano ha dicho que desconoce quién gestionó la reunión, pero allí les estaba esperando Koldo García, que estuvo presente en el encuentro del que «Rivas salió bastante satisfecho», y ha indicado que Bidart les manifestó que pasasen la documentación al asesor y después él «se lo haría llegar».
El conductor confirma su versión
Un «amigo» de Carmen Pano ha mantenido por su parte que llevó a esta mujer en coche a finales de 2020 a entregar dinero, primero a la oficina del comisionista Víctor de Aldama, y después a la sede del PSOE, en la calle Ferraz, en Madrid.
Este testigo ha sido el primero en declarar en la sesión de este jueves. Tras declararse «amigo» de Carmen Pano, el testigo ha mantenido la versión que ha dado en otras ocasiones y ha explicado que la llevó en su coche a las inmediaciones de la sede del PSOE «para transportar una bolsa con billetes». Aunque no sabe cuánto dinero llevaba, sí que supo que «había tacos de billetes» porque lo vio «de reojo»; ella no le dijo si llevaba «dinero o caramelos».

Era una bolsa de plástico transparente abierta y metida en otra de cartón «color tierra» y con dos asas que, según la versión de Carmen Pano -que declarará en las próximas horas- guardaba 45.000 euros en efectivo. La empresaria sostiene que hizo otra entrega de la misma cantidad otro día.
En el interrogatorio, el testigo ha explicado que primero llevó a Carmen Pano a la oficina de Aldama, en la calle Alfonso XIII de Madrid, con la misma bolsa, también a llevar dinero, y después la condujo a la sede del PSOE, pero no ha podido asegurar que fuese el mismo dinero que el que llevó a Ferraz.
«No puedo asegurar que fuese la misma bolsa», ha dicho, y más tarde, al ser preguntado si tiene constancia de que el dinero que llevó a Ferraz procedía del que recogió de la oficina de Aldama, ha respondido: «Yo creo que sí, bajó con parte de la bolsa».
Desmentida por Aldama
«Esta señora nunca ha entregado 90.000 euros en la sede de Ferraz porque yo se los haya dado», dijo Aldama ante el juez que le investiga junto a las empresaria Pano por un supuesto fraude de 182,5 millones de euros de IVA en hidrocarburos entre 2022 y 2024 que le llevó a prisión preventiva poco más de un mes, hasta que salió por colaborar con la Fiscalía en la causa de los contratos de mascarillas.
Este jueves también está citada la empleada con la que se reunió dos veces el hermano de Koldo García en República Dominicana, según el fiscal para recoger un total de 20.000 euros de Aldama que irían destinados a Ábalos y su asesor.
Él en el juicio lo negó; dijo que viajó al país por otros motivos y que Aldama le pidió el «favor» de recoger un sobre con documentación que no abrió porque no es «chismoso» y que ya en España entregó al conductor del empresario.
El exjefe de Claudia Montes: Koldo me amenazó
Por su parte, Enrique Martínez, exgerente de la zona Norte de la empresa pública Logirail, ha dicho que tras informar a sus superiores de que Claudia Montes no iba a trabajar, recibió dos llamadas del exasesor Koldo García amenazándole con que «se estaba tratando mal a esta mujer» y que «iban a rodar cabezas».
En su declaración, Martínez, que era el jefe directo de Claudia Montes en la oficina de Oviedo de Logirail, ha relatado que ella «se presentó el primer día al trabajo, pero no estaba conforme con el sitio donde iba a trabajar y entonces dejó de venir».
Acto seguido, lo puso en conocimiento del entonces director gerente José Ángel Menéndez, cuyo testimonio de este miércoles coincide con el de Martínez, y se decidió abrir un expediente porque llevaba más de ocho días sin ir a trabajar, aunque ella lo justificó porque «no lo consideraba acorde al trabajo que iba a desarrollar».
«Cuando la llamo, ella me justifica que el señor Koldo le ha dicho que no tenía que ir a trabajar», ha recordado y cómo él no sabía quien era Koldo, le pidió que le mandara eso por escrito. Y fue entonces cuando le llamó el exasesor: «Recibí dos llamadas, amenazándome, amenazando a la directiva de Logirail, que se le estaba tratando mal a esta señora y que iban a rodar cabezas».









