Madrid (EFE).- Las listas de espera del sistema de dependencia han descendido un 16,6 % en el último año, hasta las 152.249 personas, así como el tiempo medio que han tenido que esperar los solicitantes para la resolución de sus expedientes, 329 días, nueve menos que el año pasado.
Derechos Sociales ha presentado este viernes los datos del Panel del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia (SAAD) del primer trimestre de 2026, que cifra en 1.655.446 las personas que reciben una prestación, 148.284 usuarios más tras un incremento del 9,8 % anual, lo que supone un «máximo histórico», según la secretaria de Estado de Derechos Sociales, Rosa Martínez.
Asimismo, Martínez ha destacado que en los tres primeros meses del año el SAAD mantiene su tendencia hacia la reducción de las listas de espera y ha subrayado que la bajada interanual del 16,6 % suponen 30.283 personas menos respecto a marzo de 2025. «La lista de espera acumula ya una reducción del 51 % desde el año 2020», ha incidido.

De las 152.249 solicitantes que hicieron la petición y aún no han obtenido respuesta pasados los seis meses que establece la ley, 92.363 personas están pendientes de que se les asigne grado, 51.523 a la espera de que se resuelva qué prestación van a tener y a 8.363 les falta recibir esa prestación.
«Donde tenemos el principal cuello de botella y donde el tiempo de espera es más largo es desde la solicitud hasta la resolución de grado. Sin embargo, una vez que la persona tiene reconocida su grado hasta que se hace efectiva la resolución de la prestación, el tiempo es mucho menor», ha explicado Martínez, que ha señalado la reducción de plazos como uno de los principales retos del sistema.
Tras subrayar el esfuerzo conjunto de las comunidades autónomas y el Estado para reducir las listas de espera, Martínez ha confiado en que la reforma de las leyes de dependencia y discapacidad que está en trámite parlamentario contribuya a disminuir las listas porque va a simplificar trámites administrativos y unificar valoraciones.
Frente a los 180 días que fija la norma, los solicitantes de ayuda a la dependencia tienen que esperar una media de 329 días en obtener respuesta, son 9 menos que hace un año. Por territorios, Ceuta, con 92 días, Castilla y León (116) y Aragón (129) son las que tienen un menor tiempo de tramitación frente a Murcia (553 días), Andalucía (464) y Asturias (375).
Respecto al crecimiento de personas que reciben una prestación, la secretaria de Estado ha indicado que ese aumento (del 9,8 %) se encuentra por encima del crecimiento de las solicitudes, que es del 7,3 %, con más de 160.000 en el último año, lo que supone que «la capacidad de atención avanza más rápido que la demanda».
En este sentido, Martínez ha considerado muy significativo la aceleración en el ritmo de incorporación de nuevos beneficiarios al sistema: en marzo se han incorporado 23.197 nuevas personas con prestación efectiva frente a las 18.185 personas de la última entrega del panel.
«Esto evidencia que el sistema no solo crece, sino que adquiere velocidad en la capacidad de respuesta y atención a las personas en situación de dependencia», ha esgrimido.
El número total de prestaciones activas en marzo de 2026 era de 2.437.488, para el más de 1,6 millones de personas con acceso a ellas.
De esas prestaciones reconocidas, el 57,2 % (1.393.913 prestaciones) se despliegan ya en el entorno comunitario: en los últimos tres meses han crecido en más de 32.000 con lo que se está respondiendo a la demanda de «apoyos más personalizados y adaptados a la vida cotidiana de las personas».
Cuidados más cercanos y personalizados
El panel muestra que la teleasistencia (27 %) y la ayuda a domicilio (17 %) se consolidan como los servicios profesionales más habituales, por detrás de la prestación económica por cuidados familiares (31 %).
Además, la teleasistencia y la ayuda a domicilio han crecido respecto al año anterior un 21,7 % y un 12,4 %, respectivamente, como causa de la tendencia hacia el aumento progresivo de la combinación de diferentes prestaciones que hacen las personas usuarias.
En cuanto al número de prestaciones por beneficiario, se ha pasado de 1,27 prestaciones por persona en 2020 a 1,44 en marzo de 2026, lo que supone un crecimiento del 12,3 %.
«Las personas no solo acceden al sistema: combinan más cuidados y apoyos. Es la señal más clara de que avanzamos hacia un modelo más flexible y centrado en la persona», ha señalado Martínez.
La secretaria de Estado ha valorado estos datos que apuntan hacia un modelo más integral y personalizado, en un país como España, que se sitúa entre los países con mayor esperanza de vida de Europa, aunque ha apuntado que «vivir más años no es suficiente si esos años no se viven con autonomía y dignidad».








