Madrid (EFE).- La magistrada de la Audiencia Provincial de Madrid Rosa Quintana ha acordado este jueves la disolución del jurado y la suspensión del juicio a dos acusados de un pique en la M-30 de Madrid que causó un accidente en el que murió un tercer conductor al no comparecer uno de ellos, en busca y captura desde el pasado día 15.
Así lo ha comunicado la presidenta del tribunal en la vista en la que además ha adelantado que dictará una nueva orden de detención, esta vez internacional, ya que existen «sospechas» de que el fugado, Francisco M.S., «puede haber abandonado el territorio español».
La causa se sigue por unos hechos ocurridos el 25 de julio de 2021 cuando según el fiscal debido a un pique a una gran velocidad en la carretera de circunvalación M-30 de Madrid entre Francisco M.S., que conducía un BMW acompañado de su novia, y Rafael M.F., que iba al volante de un Fiat, provocó que este chocara con un tercer vehículo causando el fallecimiento de su conductor.
La víctima mortal, un médico de 35 años, dejó una viuda que en el momento del siniestro estaba embarazada y además tenían ya un hijo de 11 meses.
El fiscal pide en sus conclusiones provisionales 15 años de prisión para cada acusado.
El juicio no puede continuar con el otro acusado
La magistrada Rosa Quintana ha comenzado la vista de este jueves preguntando a la abogada de Francisco M.S. si sabía algo de su representado a lo que la letrada se ha limitado a decir que no había acudido a la Audiencia Provincial ni le había llamado.
Ante esta situación la presidenta del tribunal ha indicado que «un mínimo de prudencia aconseja la disolución del jurado» lo que ha lamentado porque ha dicho que el juicio «iba de maravilla» tras practicarse todas las pruebas testificales y periciales y quedar solo las declaraciones de los acusados pero «la intervención de Francisco lo ha frustrado».
La magistrada ha explicado que el juicio no puede continuar solo con la presencia de Rafael M.F., como han pedido el fiscal y los abogados de las acusaciones ejercidas por la viuda y los padres del fallecido, porque «en un asunto en el que está tan relacionado lo que hace uno y otro acusados someter al jurado a un objeto de veredicto» con esta nueva situación «sería diabólico».









