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Una estantería con libros de texto, en una imagen de archivo. EFE/Ángel Medina G.

Los libros de texto adaptados a ‘Lectura fácil’ entran en el aula para comprender mejor

Ruth del Moral |

Madrid (EFE).- Aprender con libros de texto adaptados al diseño de ‘Lectura fácil’ es clave para apoyar la inclusión escolar y favorecer el éxito de un alumnado con necesidades específicas de apoyo educativo o problemas de comprensión lectora, aunque también impacta en el rendimiento de toda la clase.

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La tasa de abandono educativo temprano ha marcado un mínimo y ha bajado al 12,8 % en 2025, pero todavía está lejos del 9 % marcado por la UE para 2030. Entre los jóvenes con discapacidad roza el 20 %.

Estos datos se suman a los que arroja el último informe PISA 2022, que sitúa a España por debajo del promedio de la OCDE y de la UE en competencia lectora.

Adaptar los materiales curriculares

Adaptar los materiales curriculares, como libros de texto a colectivos con dificultades de aprendizaje, bien porque presentan discapacidad intelectual y del desarrollo cognitivo o porque no conocen la lengua española puede ser clave para frenar el abandono.

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Material escolar en la ‘Librería Gaztambide’ (Madrid) donde todo está preparado para la vuelta al cole, en una imagen de archivo. EFE/Marcel Guinot

«Esos niños podrán seguir el ritmo de la clase y participar, eso también es un éxito, no quedarse descolgados», explica a EFE la coordinadora de programas del área de Educación Plena Inclusión Madrid, Carla Pim, que recuerda que cada niño tiene ritmos diferentes de aprendizaje.

Plena Inclusión Madrid ha participado en el primer proyecto curricular con método de ‘Lectura Fácil’ que ha promovido el grupo editorial Anaya al adaptar para el próximo curso los libros de texto de Lengua, Matemáticas, Ciencias Sociales, Ciencias de la Naturaleza y Conocimiento del Medio.

El material va destinado al alumnado de tercero y quinto de primaria y tiene la misma maquetación e ilustraciones que el resto de libros, con el fin de que aparentemente no haya diferencia.

Diversidad en las aulas

Jorge Torres, gerente de segundo y tercer ciclo de primaria de Anaya señala a EFE que, tras preguntar a los docentes qué es lo que necesitan, «vimos una alta demanda de material adaptado para atender a la diversidad que hay en el aula».

De hecho, un estudio de Leobien validado por el Grupo de Investigación ZINTAC de la Universidad de Oviedo señala que la comprensión lectora de los alumnos de Educación Primaria está muy por debajo de la media en aquellos distritos escolares con rentas más bajas, con una diferencia de casi 10 puntos frente al nivel máximo exigido.

«Adaptar un libro de texto a ‘Lectura fácil’ va directo a la educación y es clave», puntualiza Torres, tras explicar que pese a que hay que cumplir con una norma de adaptación «estricta», la UNE, el contenido y los saberes cumplen con los criterios de todas las comunidades autónomas.

El equipo de validación: la prueba de fuego

Elena González, coordinadora de programas de accesibilidad cognitiva de Plena Inclusión Madrid explica a EFE que una vez seleccionado el contenido de los libros, un equipo de validación formado por personas con dificultades de aprendizaje y discapacidad lo revisan y hacen aportaciones.

Examinan palabras complejas, recomiendan otra terminología o definición, avalan cuadros con resúmenes: «Es la prueba de fuego, el público objetivo que te garantiza que el libro es comprensible», señala.

El libro de Matemáticas fue el que resultó más complicado de adaptar -recuerda Jorge Torres desde Anaya- ya que las tablas y esquemas no están recomendados. Tampoco los paréntesis o los porcentajes.

La norma UNE

‘Lectura Fácil’ es una metodología basada en normas internacionales y nacionales de redacción, diseño y maquetación que garantiza la accesibilidad cognitiva. España es pionera en el mundo en tener una norma que lo regula, UNE Normalización Española.

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Alumnos en un centro escolar, en una imagen de archivo. EFE/Ismael Herrero

Fija los criterios tanto para adaptar documentos que ya existen como para crear nuevos, como diccionarios, folletos culturales o papeles administrativos que en ocasiones no entienden personas mayores o inmigrantes.

La accesibilidad cognitiva beneficia a todos

Con el método ‘Lectura fácil’ se beneficia el aprendizaje de casi 1,2 millones de alumnos con necesidad específica de apoyo educativo, el 15,6 % del total del alumnado.

«Hay más motivación, se rebaja el nivel de frustración, se eliminan barreras», remarca Elena González desde Plena Inclusión.
Pero también ayuda a mejorar el nivel medio de España en comprensión lectora.

El Estudio Internacional de Progreso en Comprensión Lectora (PIRLS) de 2023 señala que la puntuación media bajó en siete puntos respecto al informe anterior y se situó por debajo de la media de la OCDE y de la UE.