Sánchez viaja este martes a la cumbre de la OTAN
Imagen de archivo del secretario general de la OTAN, Mark Rutte (d), junto al presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez (i), en una cumbre anterior de la Alianza. EFE/ J.J. Guillén

Sánchez viaja este martes a la cumbre de la OTAN dispuesto a rebatir las críticas de Trump

Madrid (EFE).- El jefe del Gobierno, Pedro Sánchez, viaja este martes a Ankara para participar en la cumbre de la OTAN y dispuesto a rebatir, si persiste en ellas, las acusaciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, por la falta de gasto en defensa por parte de España.

Sánchez no estará acompañado finalmente en este viaje por su esposa, Begoña Gómez, después de que el juez le haya denegado la petición de salir fuera de España, una solicitud que hizo debido a que el magistrado Juan Carlos Peinado le retiró el pasaporte como medida cautelar en la causa en que se encuentra incursa.

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Los datos de la España en la OTAN

El Gobierno espera que la cumbre ponga el foco en la unidad de los aliados y no se centre en las críticas de Trump a España y otros socios europeos por su posición ante la operación estadounidense contra Irán.

Desde el primer momento, el Ejecutivo consideró que eso no respondía al derecho internacional, lo que sumado a que España fue el único país que en la cumbre del año pasado no se comprometió a llegar a un 5 % de su PIB en gasto en defensa, ha multiplicado las declaraciones del presidente de Estados Unidos contra España.

En caso de que incidiera en ellas, Sánchez responderá con cifras sobre el compromiso de España con la OTAN utilizando datos de la propia alianza, como el hecho de que su Comité de Política y Planes de Defensa confirmara que el país había logrado sus objetivos de capacidades fijados para 2025 y que lo había hecho con un grado de cumplimiento superior a la media europea y a otros países como Canadá.

Fuentes del Gobierno recuerdan también que es el séptimo país que más ha cumplido de los 32 miembros de la OTAN, el tercero con más efectivos desplegados en misiones de paz, y el primero en aportación de soldados en el flanco oriental.

Los mismos argumentos utiliza el Gobierno ante las dudas del secretario general de la OTAN, Mark Rutte, de que España pueda cumplir sus compromisos destinando al gasto militar un máximo del 2,1 % de su PIB.