Madrid (EFE).- La abogada Miriam González, fundadora de Democracia 21, asegura que el nuevo partido nace con «vocación» de presentarse a las próximas elecciones para “limpiar y modernizar” la democracia española y sostiene que PSOE y PP son responsables de la politización de la Justicia.
En una entrevista con EFE, González explica que Democracia 21 pretende convertirse en una formación de ámbito nacional, aunque su desarrollo será progresivo, y afirma que surge de la “frustración” de muchos ciudadanos ante un sistema político que, a su juicio, ha quedado “muy anticuado” y es incapaz de aprovechar el potencial del país.
«Limpiar y modernidad»
«Limpiar y modernizar”, resume la fundadora del partido, quien asegura que eso es lo que une a quienes están detrás de la nueva formación política. «A lo mejor ideológicamente no estamos todos en el mismo sitio», señala cuando se le pregunta dónde se ubica Democracia 21, para añadir: «Eso es muy sano».

La también impulsora de la plataforma España Mejor defiende que la nueva formación aspira a incorporar a personas procedentes de la sociedad civil y cuestiona la profesionalización de la política.
“Hay muchísima gente que ahora mismo está en la política que debería salir de la política y muchísima gente que está fuera que tiene que involucrarse”, sostiene.
González considera además que la incorporación de perfiles ajenos a la política institucional no debería llamar la atención y recuerda precedentes como Ciudadanos o Podemos.
Preguntada por la financiación del partido, responde que se ajustará a la normativa vigente, mediante las donaciones permitidas y las aportaciones de sus miembros, y se muestra sorprendida de que se cuestione cómo se sostendrá una formación que aún no ha comenzado su actividad cuando España ha vivido casos de financiación ilegal ligados a los grandes partidos.

Sánchez y Feijóo
Cree que se necesita una regeneración institucional tras décadas en las que los políticos han actuado “con muchísima mano libre” y aboga por instaurar «controles y garantías».
Sobre los líderes de la política española, afirma que Pedro Sánchez despertó inicialmente expectativas de renovación, pero cree que terminó cayendo “en los mismos hábitos” que sus predecesores.
“Hemos normalizado cosas que no son normales”, señala en referencia a los casos de corrupción vinculados a la financiación de los partidos, que, en su opinión, se repiten con independencia del color político de quien gobierne.
Respecto al líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, dice que le gustaría verle “menos atacando y más explicándole al país” cuál es su proyecto para convertir España en “un país de futuro y de oportunidades”, ya que aprecia un “vacío enorme” de ideas en la política nacional.
Un sistema judicial «garantista»
González rechaza además el uso del concepto de lawfare como explicación de los procedimientos judiciales que afectan a responsables políticos y advierte de que extender la idea de que la Justicia actúa con motivaciones políticas puede tener consecuencias “a medio y largo plazo” además de ser una «irresponsabilidad».
A su juicio, el sistema judicial español es “garantista”, aunque defiende que debe reformarse el sistema de elección del Consejo General del Poder Judicial para que sean los propios jueces quienes elijan a los jueces y se elimine la intervención de los partidos.
“¿Quién politiza la justicia en España? Pues el PSOE y el PP”, afirma, antes de criticar que ambas formaciones negocien los nombramientos del órgano de gobierno de los jueces “a puerta cerrada”.
La ‘ley de nietos’ y su ejecución «no muy profesional»
Sobre la prioridad nacional asegura que le resulta difícil tener una posición cuando no está claro el término en sí.
En cuanto a la aplicación de la conocida como ‘ley de nietos’, defiende la norma aunque considera que su ejecución está siendo «no muy profesional», lo que acaba generando, dice, una sensación en parte de la sociedad de que el proceso no está hecho «lo suficientemente limpio». Aleja en todo caso cualquier duda sobre la limpieza del sistema electoral el España.
En cuanto al proceso de regularización de migrantes, González afea a los partidos estar «continuamente calentando las discusiones» y, sin entrar al fondo de la cuestión, considera que todo sería más fácil de entender si los políticos no «complicaran» los debates.
Del sistema británico que tan bien conoce -está casada con Nick Clegg, ex viceprimer ministro británico (2010-2015)-, González copiaría las «pastorales», como las llamaban en España los políticos de la Transición: una obligación que tienen los diputados de ir todos los jueves a sus circunscripciones para escuchar a cualquier ciudadano que así lo quiera.










