Madrid (EFE).- El juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno ha aplazado al 5 de agosto la citación del capitán del buque pesquero Villa de Pitanxo y de dos directivos de la empresa armadora para informarles de la apertura de juicio oral contra ellos por el naufragio ocurrido en febrero de 2022 a 250 millas de Terranova (Canadá).
El magistrado abrió la semana pasada juicio contra el capitán, Juan Enrique Padín; el administrador de Pesquerías Nores Marín, José Antonio Nores Rodríguez; y el director de Flota, José Antonio Nores Ortega, como acusados de 21 delitos de homicidio por imprudencia grave y uno de lesiones imprudentes en concurso ideal con otro contra los derechos de los trabajadores.
Los citó este martes junto al representante legal de Marisquerías Nores para entregarles el auto de apertura de juicio oral con el objetivo de acelerar la tramitación del procedimiento y evitar dilaciones indebidas.
Una citación que finalmente se ha aplazado al 5 de agosto tras comunicar los acusados su imposibilidad de acudir este martes a la Audiencia Nacional, según informan a EFE fuentes jurídicas.
Fiscalía pide 9 años de prisión para los acusados
La apertura de juicio es el último paso que ha dado el magistrado instructor, después de que la Fiscalía solicitase nueve años de prisión para los acusados. Para el capitán, también pide la inhabilitación durante trece años para la profesión de patrón de buque, mismo periodo al que se enfrentan Nores Rodríguez y Nores Ortega, en su caso, para la administración o dirección de sociedades dedicadas a la pesquería marítima.
El pesquero gallego naufragó el 15 de febrero de 2022 a 250 millas del puerto de Saint John’s, en la isla de Terranova, en la que fue una de las mayores tragedias de la navegación española, que dejó 21 fallecidos: 12 de ellos no aparecieron y el resto murieron por ahogamiento o hipotermia. Otros tres, entre ellos el capitán, fueron rescatados con vida en el interior de una de las balsas salvavidas.
La Fiscalía sostiene en su escrito de conclusiones provisionales que los acusados permitieron que la actividad se desarrollara en condiciones inseguras, con inobservancia de medidas preventivas y con un «grosero desprecio por la vida e integridad física de los tripulantes», lo que, según su relato, desembocó en el naufragio.










