Numerosas personas transitan las calles de la ciudad marroquí de Castillejos para dirigirse a la frontera con Ceuta. EFE/ Mohamed Siali

Una columna de 5 kilómetros formada por miles de personas sigue aguardando ante la frontera de Ceuta

Castillejos (Marruecos) (EFE).- La multitud no para de llegar a Fnideq (Castillejos). Horas después del inicio de la avalancha que ha sembrado el caos en esta ciudad marroquí fronteriza con Ceuta, miles de personas, en su mayoría jóvenes, se suman a una columna que alcanza los cinco kilómetros que separan el centro de la frontera con el enclave español.

Aunque Marruecos acaba de confirmar que, tal como ha anunciado el Gobierno de España, ambos países han alcanzado un acuerdo para repatriar a la mayor brevedad a las personas que han entrado ilegalmente en Ceuta, el flujo no se ha detenido.

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Siguen llegando a pie, en moto o en coche, procedentes de todo Marruecos y vestidos con ropa deportiva y liviana para correr o lanzarse al mar si hace falta.

El efecto llamada se ha multiplicado y la policía marroquí está desbordada, según pudo constatar EFE en la zona fronteriza.
La nueva crisis comenzó con un goteo de jóvenes que intentaron llegar a Ceuta a nado desde principios de semana sin que las fuerzas de seguridad marroquíes lo impidieran.

Numerosas personas transitan las calles de la ciudad marroquí de Castillejos para dirigirse a la frontera con Ceuta. EFE/ Mohamed Siali

Miles de personas se lanzaron a la carrera hacia la frontera este jueves

Este jueves, hacia media mañana, miles de personas se lanzaron a la carrera hacia la frontera en una movilización que aún continúa.

Marruecos no ha ofrecido cifras oficiales sobre el número de detenidos, rescatados o ahogados en el mar durante esta crisis.

El ministro español del Interior, Fernando Grande-Marlaska, viajará este viernes a Ceuta, ciudad que pidió al Gobierno español que cierre la frontera con Marruecos de manera «urgente e inaplazable».

Grande-Marlaska ha estado al habla de forma permanente con su colega marroquí, Abdelouafi Laftit, según el Ministerio español.