Madrid (EFE).- Unicef España ha reclamado que se garanticen los derechos de los menores migrantes que han entrado a España desde la frontera de Ceuta y Marruecos y recuerda que las repatriaciones de esos niños y adolescentes no acompañados no pueden ser colectivas.
Para Save the Children la prioridad en estos momentos debe ser proteger a todos los menores migrantes, asegurando su identificación cuanto antes para ser derivados de forma rápida a los recursos de atención, con un alojamiento adecuado, atención especializada y apoyo psicosocial.
Las entidades de infancia recuerdan que la legislación española establece un procedimiento específico para su repatriación que «en ningún caso o circunstancia puede saltarse», y que exige una evaluación individualizada de cada caso y garantizar el interés superior del niño atendiendo a sus circunstancias personales y al pleno respeto de sus derechos.
Unicef urge una «responsabilidad compartida»
Unicef incide en que las repatriaciones de niños y niñas menores de edad no acompañados solo pueden valorarse en el marco de una evaluación individual del interés superior del niño: «Nunca pueden ser colectivas y están sometidas a fuertes garantías jurídicas previstas por la legislación en vigor», destaca.
La entidad de defensa de la infancia ha expresado su «máxima preocupación» ante la llegada masiva a Ceuta de miles de personas desde Marruecos y urge a que se pongan en marcha los mecanismos necesarios que aseguren la «responsabilidad compartida» de las distintas administraciones públicas para garantizar los derechos de los niños y niñas migrantes.
Según cifras oficiales, solo durante las primeras semanas de julio y antes de la llegada masiva de los últimos días se había registrado un repunte muy alto de entradas, concretamente 505 niños y niñas en su mayoría procedentes de Marruecos, aunque también había casos de otros países como Sudán, Guinea, Senegal y Siria. También ha aumentado el número de niñas y el riesgo de trata que afrontan algunas, detalla Unicef.
Desde hace una década la entidad de infancia monitoriza el impacto que las crisis humanitarias migratorias y la gestión de las llegadas a España por puestos no habilitados tienen en la infancia migrante.
«Este trabajo nos ha permitido corroborar, en distintos contextos, la necesidad de que España se dote de mecanismos que aseguren responsabilidades compartidas en relación con la gestión de las crisis y la garantía de los derechos de la infancia migrante», ha aseverado su director ejecutivo, José María Vera.
Y ha advertido de que la protección de esta infancia que llega desde las fronteras «es una responsabilidad del Estado en su conjunto».
Ni una noche sin un lugar seguro donde dormir
«Cuando aumenta la llegada de niños y niñas, la prioridad debe ser protegerles. Ningún menor puede pasar una sola noche sin un lugar seguro donde dormir, sin atención especializada o sin que se evalúe su situación y sus necesidades de protección», ha asegurado Jennifer Zuppiroli, especialista de migraciones en Save the Children.

La organización alerta de que el incremento de miles de llegadas vuelve a poner bajo presión el sistema de protección de Ceuta, cuya capacidad de acogida es limitada a encontrarse ya reconocida como territorio en situación de contingencia migratoria, por ello aboga también por una respuesta coordinada entre el Gobierno central, la Ciudad Autónoma y el resto de comunidades autónomas para garantizar un apoyo extraordinario que permita una atención adecuada desde el primer momento.
Save the Children recuerda que es fundamental asegurar el correcto reconocimiento de la minoría de edad e identificar de forma temprana las situaciones de mayor vulnerabilidad, como posibles situaciones de separaciones familiares, niños víctimas de trata, que puedan necesitar protección internacional o menores con necesidades específicas de apoyo.
«Las respuestas a situaciones como la que vive Ceuta no pueden medirse únicamente por la capacidad de acogida. Deben medirse, sobre todo, por la capacidad de proteger a cada niño y cada niña, escucharles y garantizar que todas las decisiones que les afectan se adoptan teniendo en cuenta su interés superior», concluye Zuppiroli.










