Ceuta (EFE).- El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas (PP), ha advertido este sábado que la ciudad «no ha recuperado» la normalidad porque todavía hay «miles de personas» por las calles, por lo que ha sostenido que la crisis «sigue abierta».
Vivas ha realizado esta reflexión en su intervención en un acto público junto al presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, que ha visitado este sábado la ciudad para comprobar la situación tras la entrada de miles de personas desde Marruecos.
«Nos congratulamos de que se hayan iniciado los retornos pero Ceuta no ha logrado la normalidad, no estamos en la normalidad porque hay varios miles de personas que deben ser retornadas y todavía existe un clima marcado por la inquietud y la preocupación», ha dicho.
El presidente ha insistido en la necesidad de «culminar» el proceso de retorno y ha reclamado el mantenimiento de «todos los dispositivos de seguridad desplegados» en la ciudad para garantizar la tranquilidad de la población.

Vivas ha valorado la visita del presidente popular «porque ha querido venir a Ceuta para compartir con los ceutíes uno de los momentos más difíciles de nuestra historia reciente, lo cual es un gesto de cariño y de afecto hacia Ceuta y hacia los ceutíes».
Ha valorado también la «implicación» de Núñez Feijóo y del PP en Europa con diferentes iniciativas parlamentarias para modificar la Ley de Extranjería.
Vivas ha seguido apelando a que el Gobierno de la Nación tenga una respuesta «firme, contundente e inmediata» y la utilización de todos los instrumentos jurídicos y operativos al alcance del Estado.
«Ceuta y Melilla son las únicas fronteras terrestres de la Unión Europea en el continente africano y esa singularidad debe tener un reflejo efectivo en la normativa y en los medios con los que cuentan, por lo que tenemos que sentar las bases para que esto no vuelva a repetirse», ha subrayado.
El presidente de la Ciudad ha querido dedicar parte de su intervención al comportamiento de la sociedad ceutí porque «es una sociedad que merece mucho la pena», poniendo en valor la «entereza, solidaridad y un profundo sentido humanitario, incluso en los momentos más difíciles» que han demostrado los ciudadanos.








